Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

El petróleo sube un 7% tras el “apoyo” de Irán a estabilizar la oferta

Teherán respalda el acuerdo para congelar la producción, pero sin comprometerse

El primer pacto en 15 años entre países miembros (Arabia Saudí, Qatar y Venezuela) y no miembros (Rusia) del cartel de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para congelar la producción del petróleo en los niveles de enero fue recibida el martes por los mercados con escepticismo —el brent cayó un 3%—. Sin embargo, las tibias palabras de apoyo con las que Irán saludó ayer el pacto, sí elevaron la cotización del petróleo, que rondó los 34,5 dólares por barril, un 7,2% más que en la sesión del martes.

“La decisión adoptada por miembros de la OPEP y países ajenos de limitar su producción para estabilizar el mercado y los precios tiene nuestro apoyo”, dijo el ministro del Petróleo de Irán, Bijan Zanganeh, que se reunió ayer en Teherán con sus homólogos de Qatar, Venezuela e Irak, en la que los dos primeros informaron del pacto alcanzado el martes en Doha, la capital catarí.

“La cooperación entre la OPEP y países fuera de la OPEP es bienvenida”, añadió Zanganeh, en declaraciones recogidas por la agencia iraní Shana. Pero no hizo referencia alguna a si Irán se sumará al pacto, algo que parece descartado a corto plazo. Una vez levantadas las sanciones occidentales, la República Islámica quiere poner en el mercado un millón de barriles diarios más, para recuperar la cuota que tenía antes de 2012. Y eso ampliaría aún más el desfase entre oferta y demanda, que ahora es de 1,7 millones de barriles al día.

Peor rating para Arabia Saudí

El bajo precio del petróleo llevó también ayer a la agencia de calificación de riesgos S&P a rebajar la calificación crediticia de Arabia Saudí, de A+ a A-. En 2015, Arabia Saudí registró un déficit público récord de 367.000 millones de riyales saudíes (89.000 millones de euros), el equivalente al 15% del PIB. Estos números rojos se deben principalmente a la caída del precio del petróleo, según informó el Ministerio de Finanzas saudí. El déficit ha aumentado más de un 300% y ha llevado al Gobierno saudí a aprobar un duro plan de ajuste presupuestario con un amplio paquete de medidas de austeridad que incluyen drásticos recortes de gasto, reformas sobre los subsidios de la energía y un alza en los ingresos obtenidos por impuestos y privatizaciones.

Esta situación está provocada fundamentalmente por la caída del precio del petróleo. Los ingresos alcanzaron los 608.000 millones de riyales saudíes (147.000 millones de euros), lo que supone una caída del 46% sobre la cifra de 2014. Un 73% de los los ingresos del Gobierno saudí proceden del petróleo. Estos aportaron 444.000 millones de riyales saudíes (107.000 millones de euros), un descenso del 23% respecto a los registrados un año antes.