La gran empresa suspende otra reunión por la situación política

El Consejo Empresarial para la Competitividad evita pronunciarse sobre las negociaciones y las opciones de Gobierno

El Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), formado por grandes grupos españoles, ha vuelto a suspender una reunión de su pleno para no pronunciarse sobre la situación política y las opciones de Gobierno. El poderoso lobbyque preside César Alierta (Telefónica), que ya suspendió la que tenía prevista el 22 de diciembre para no hablar de los resultados electorales, considera ahora que el panorama está muy confuso y no quieren dar pie a que se viertan opiniones que puedan generar diferentes interpretaciones e interferir en las negociaciones, además de influir en la Bolsa. En todo caso, sí se celebrará el encuentro que comienza esta noche y sigue mañana entre el CEC y el Consejo Iberoamericano para la Competitividad y Productividad, al que asistirá el Rey Felipe VI.

Los empresarios celebraron el consejo correspondiente a enero, al que estuvo invitada la exministra y presidenta de la Fundación Cotec, Cristina Garmendia. Los miembros del selecto club se centraron en la situación de la tecnología y dejaron los comentarios sobre la política para los pasillos.

El encuentro de hoy correspondía al de febrero; pero en este caso no hay ningún tema específico para aparcar una actualidad de la que no se pueden abstraer. Además, la incertidumbre generada en las negociaciones que dirige el líder socialista, Pedro Sánchez, para formar Gobierno; las exigencias de Podemos para pactar y los problemas de corrupción que asaltan al PP han alborotado el paisaje mucho más de lo que estaba en enero, cuando se esperaba que fuera Mariano Rajoy el que tratara de formar Gobierno.

Los grandes empresarios han preferido dar un paso atrás y delegar en el presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell. Este ha demandado diálogo y se considere un Gobierno de coalición. En ese sentido, los empresarios reclaman una alianza entre el PP, el PSOE y Ciudadanos, o algunas de sus variaciones. Lo que quieren evitar a toda costa es a Podemos, con cuyas propuestas no comulgan en ningún sentido. También rechazan tajantemente, aunque cada vez lo consideran más probable, que vuelvan a convocarse elecciones, lo que supondría un frenazo a las inversiones y a la recuperación económica.

El CEC fue creado en febrero de 2011 y está compuesto por 15 compañías y el Instituto de Empresa Familiar (IEF). Lo forman, además de Alierta, Isak Andic (Mango), Ana Botín (Santander), Antonio Brufau (Repsol), José Manuel Entrecanales (Acciona), Isidro Fainé (CaixaBank), Francisco González (BBVA), Pablo Isla (Inditex), Antonio Huertas (Mapfre), José Creuheras (Planeta), Florentino Pérez (ACS), Rafael del Pino (Ferrovial), Dimas Gimeno (El Corte Inglés), Juan Roig (Mercadona) e Ignacio Sánchez Galán (Iberdrola). Por el IEF, Simón Pedro Barceló (Grupo Barceló), Ignacio Osborne y Javier Moll (Editorial Prensa Ibérica y actual presidente del instituto).

Estas empresas dan empleo a más de 1,7 millones de trabajadores y representan una facturación equivalente al 35% del PIB español. El CEC se autodefine como un think tank que suma compromisos y esfuerzos para aportar propuestas que mejoren la competitividad, ayuden a la recuperación económica y fortalezcan la confianza internacional en España.

Desde su creación, cuando la crisis estaba ya en su apogeo, este grupo empresarial ha elaborado estudios sobre la evolución económica y sobre la internacionalización de la empresa. Incluso hicieron una gira internacional para explicar los documentos elaborados, en los que participaron los gabinetes de estudios de las entidades y pusieron al servicio del Gobierno.