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El desplome del petróleo presiona a la filial del BBVA en Estados Unidos

La agencia Moody´s revisa la situación de una decena de bancos regionales por su exposición al sector energético

El desplome en el precio del petróleo y del gas natural está lastrando las cuentas de los bancos. Los grandes grupos financieros de Wall Street lo reflejaron en los resultados del cuarto trimestre, con cargas extraordinarias en anticipación de futuras pérdidas. Pero las entidades regionales son los más expuestas en este momento a la tensión que persiste en el sector, advierten desde Moody´s.

La agencia de calificación acaba de ajustar la calificación de seis grupos financieros con una alta concentración de préstamos en el sector de la energía. Entre las entidades bajo lupa está también el BBVA Compass por el riesgo potencial de las turbulencias. Moody´s le confirma la calificación y le mantiene la perspectiva, pero no descarta que pueda verse afectado por un estrés adicional.

Moody´s ya puso bajo revisión deuda vinculada al sector de la energía por un valor global de medio billón de euros. Los analistas de la agencia no tienen claro que el precio del petróleo vaya a repuntar a medio plazo, como anticipan las grandes petroleras. Por eso señalan que la persistencia de los bajos precios “minará la calidad de los préstamos bancarios” relacionados con la energía.

La decena de entidades examinadas por Moody´s operan en regiones en EE UU donde el sector de la energía tiene un peso muy importante en la economía local. Es decir, el riesgo para sus carteras no le llegaría solo por vía de los préstamos a los productores sino por el deterioro también de otros préstamos. El clima actual, por tanto, supone un riesgo para el rendimiento de los bancos.

El barril de West Texas trabaja este miércoles de recuperar el nivel de los 30 dólares, tras perder más de la mitad del valor desde julio pasado, cuando comenzó el segundo desplome en 18 meses. Lo que más preocupa a Moody´s es cómo está tensión puede verse agravada si las compañías que pidieron financiación durante los años que se expandía el negocio faltan al pago de sus deudas.

Mejor que sus rivales

Para el caso concreto de la filial del grupo español BBVA en EE UU, la agencia de calificación no descarta que la persistencia de la situación pueda resultar en un debilitamiento de su rentabilidad y en la calidad del crédito. BBVA Compass, por su balance, estaría en mejores condiciones que sus rivales regionales para capear situación de estrés aunque domina la presión negativa.

El grupo BBVA cerró el ejercicio con una ganancia neta de 2.640 millones, lo que supone una mejora del 0,9% respecto a 2014. Durante la presentación de resultados hace dos semanas no hizo referencias a los inversores como la tensión en el mercado de la energía puede afectar al perfil de sus carteras de crédito, aunque citó que se está “reduciendo las inversiones en el sector”.

La filial de BBVA en EE UU, que opera cerca de un millar de sucursales en el país, registró un beneficio atribuido de 537 millones de euros un 2015, lo que representa una mejora del 5% en el año. De ese total, 126 millones corresponden al cuatro trimestre del ejercicio. El detalle de los resultados muestra que la mitad del crédito es de tipo comercial o está dirigido a las empresas.