Los despachos de abogados piden cautela ante la decisión de Bankia

Arriaga Abogados o Bufete Rosales advierten sobre la decisión del banco. La entidad financiera aspira a ahorrarse unos 800 millones en costas judiciales e intereses

Los principales despachos y bufetes de abogados que representan a los ahorradores minoritarios que acudieron a la oferta pública de suscripción (OPS) de Bankia piden cautela y prudencia ante la decisión de la entidad financiera de devolver el dinero sin necesidad de juicio a todos los pequeños inversores que compraron acciones en julio de 2011.

Jesus María Ruiz de Arriaga, director del primer despacho en volumen de acciones contra Bankia, admite tener "una sensación agridulce". Por un lado, cuenta, se alegra de que la decisión del banco parece acertada porque es por lo que su despacho ha luchado durante todos estos años: "por recuperar el dinero para los inversores". Este ex fraile, que montó el despacho hace tan solo cuatro años, precisa que de esta forma los inversores no tendrán que luchar uno a uno. Pero alerta de que la decisión de Bankia podría dejar fuera a muchos ahorradores y que el proceso abierto por el banco para recuperar el dinero es muy ajustado y pueden surgir muchos problemas.

Lo mismo opina José Baltasar Plaza, socio director de Bufete Rosales, otro de los despachos más activos en el combate contra el fiasco de Bankia. "Estamos contentos porque llevamos cuatro años luchando por esto. Fuimos de los primeros en iniciar este proceso y Bankia reconoce que hemos ganado", precisa este veterano abogado que apostilla que el proceso iniciado por la entidad "deja lagunas en el procedimiento, en los plazos y en las cantidades". Baltasar Plaza insiste en que el banco ofrece un interés de demora del 1% cuando los jueces están dando un 4% anual. Varios abogados consultados calculan que la diferencia podría ascender a 1.000 euros para un ahorrador que invirtió 6.000 euros en 2011.

La decisión de Bankia supone un golpe en la línea de flotación de estos despachos. El banco ha estimado que los procesos judiciales y los intereses de demora les costaría unos 800 millones de euros, según recoge la propia entidad en sus informes financieros depositados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Así que está fórmula de abandonar la vía judicial y devolver directamente el dinero a los pequeños inversores le permitirá ahorrarse un buen peliizco de esas costas judiciales que tenía provisionadas.

"Esta noticia parece que favorece a la entidad, pero en realidad, no", recalca. "Desgraciadamente nos van a dar mucho trabajo", agrega Arriaga. "Dejan fuera del proceso a miles de inversores. Todos los inversores pequeños que compraron acciones en los días posteriores a la salida a Bolsa también se vieron perjudicados. El engaño del folleto también les afectó", indica. "Vamos a tener más trabajo, con cierto diferimiento, pero va a aumentar el negocio. Cuando los ahorradores no reciban lo que esperaban generará mucha frustación. Ya ocurrió con el arbitraje de las preferentes", recuerda.

Baltasar Plaza, de Bufete Rosales, recuerda que su despacho está muy consolidado en el mercado. Considera que el caso Bankia es solo una parte de la actividad del negocio. Bufete Rosales, a diferencia de Arriaga, acumula más de 30 años de experiencia.

Ruiz de Arriaga, que comenzó a estudiar derecho al borde de la cincuentena, hace una pausa antes de comenzar a enumerar las cuestiones que no le gustan de la decisión de Bankia. "Solo afecta a los que compraron acciones en el día de la salida a Bolsa, pero hubo otros accionistas que compraron en los días siguientes en el mercado continuo que también se vieron perjudicados por el engaño del folleto". "A esas personas las han dejado fuera de manera injusta", recalca. "Tampoco", continua, "nos gusta el proceso que han puesto en marcha". Y explica: "Piden a la gente que renuncie a la vía judicial. Eso solo deberían hacerlo cuando les devuelvan el dinero". Arriaga insiste en este punto porque advierte de que si hay algún problema administrativo o se plaza el plazo de los tres meses que ha concedido Bankia para recuperar el dinero, los inversores se habían cerrado la puerta.

Desde el Bufete Rosales, uno de los primeros despachos en comenzar a cobrar a éxito --una fórmula por el que la minuta se calcula como un porcentaje del dinero recuperado-- advierten de que Bankia ofrece una salida extrajudicial a los inversores. "Pero estudiará caso por caso y admitirá o no", precisa José Baltasar Plaza. "Qué criterios seguirá para admitir un expediente... cuando previamente les ha obligado a renunciar a la vía judicial", reflexiona este letrado. "Los plazos son justos, la fecha para reclamar vence el 25 de mayo y el plazo abierto por Bankia es por tres meses... Si rechaza la reclamación es muy poco tiempo", insiste.

La tercera cuestión que cuestiona Arriaga es que la decisión de Bankia deja fuera a los inversores institucionales. "¿Por qué?", se pregunta. La decisión del Tribunal Supremo que anula la salida a Bolsa de Bankia deja claro que el folleto fue "inexacto" para los pequeños ahorradores porque no tenían las herramientas de los inversores institucionales, pero esta decisión no dice explicitamente que también anula el proceso para estos grandes inversores. "Habrá que evaluar caso a caso, porque hay diferencias entre los institucionales", reflexiona. Este abogado, que cuenta con más de 37.000 clientes, explica que no es lo mismo un fondo de inversión que una sociedad familiar que compró acciones de Bankia en su salida a Bolsa.

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