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El fiscal pide que Benjumea entregue el pasaporte por el ‘caso Abengoa’

El expresidente de la compañía energética dice que esta "no tenía problemas, solo de liquidez"

El expresidente de Abengoa, Felipe Benjumea, y el exconsejero delegado de la energética andaluza, Manuel Sánchez Ortega, han defendido este martes ante la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela las indemnizaciones millonarias que se adjudicaron antes de abandonar la empresa y de que esta presentara un preconcurso de acreedores tras acumular una deuda de 9.000 millones de euros. El fiscal José Perals ha pedido a la magistrada que ordene la retirada de pasaporte de Benjumea y que le imponga comparecencias quincenales en el juzgado más próximo a su domicilio como medida para mitigar su riesgo de fuga, según fuentes jurídicas.

El expresidente de la multinacional, que percibió una indemnización de 11,5 millones de euros –cantidad que ha sido bloqueada por la juez Lamela-, ha defendido que la compañía de energía renovable “no tiene ningún problema, excepto de liquidez”, según fuentes presentes en el interrogatorio. La indemnización de Sánchez Ortega, también embargada, fue de 4,5 millones de euros.

Ambos imputados han contestado a las preguntas de todas las partes, incluido al abogado Felipe Izquierdo, que representa a unos 70 bonistas y accionistas de la compañía que vieron cómo sus ahorros sufrieron una fuerte merma tras la presentación del preconcurso de acreedores.

Los bonistas consideran que con las “exorbitantes” indemnizaciones los directivos buscan “su lucro personal” en lugar de “salvar a los inversores” de la compañía de energía renovable. La querella acusa a Benjumea y Sánchez Ortega de un delito de administración desleal.

En el caso del ex consejero delegado, los bonistas también aprecian un delito de uso de información privilegiada. Sánchez Ortega, que dejó la empresa en mayo pasado, percibió una “contraprestación contractual” de 4,48 millones de euros más un bonus variable de 3,3 millones. Tras salir de la energética, Sánchez Ortega fichó por el fondo de inversión Blackrock, que pocas semanas después de contratarle empezó a adoptar posiciones bajistas en Abengoa.

Según los querellantes, el exdirectivo pudo beneficiarse de su conocimiento de la situación real de su antigua empresa para adquirir acciones a la baja. Sánchez Ortega ha rechazado este supuesto uso de información privilegiada y ha atribuido a la “casualidad” que Blackrock apostara a la baja de las acciones de Abengoa en la época anterior al preconcurso, a finales del pasado noviembre.