Los contadores de calefacción central, a la espera del nuevo Gobierno

Bruselas obliga a los particulares a instalar repartidores de costes antes de enero de 2017

La falta de un Gobierno está provocando incertidumbre, pero también retrasos en el calendario previsto para la aprobación de algunas normativas de calado. Una de ellas es el real decreto que obliga a los propietarios a instalar repartidores de costes en las calefacciones centralizadas a partir de enero de 2017. Esta medida, que permite ahorros de más de 200 euros al año a las familias españolas, se pospone hasta nueva orden. El Ejecutivo en funciones deja la tarea de aprobar esta exigencia- que incluye la Directiva Europea de Eficiencia Energética de obligado cumplimiento para los países miembros- al próximo Gobierno.

“Nos explican que el Real Decreto de Eficiencia Energética -aprobado el pasado viernes 12 de febrero- no lo incluye por encontrarse en funciones y con limitaciones en la aprobación de ciertas normativas, lo que nos lleva a pensar que se trata de una decisión temporal y a instar a que el próximo Ejecutivo apruebe su transposición cuanto antes y no se espere a última hora para evitar sanciones a los consumidores“, explica Ignacio Abati, presidente de la Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción (AERCCA). Y prosigue: “Esperamos que esta decisión temporal no ralentice las instalaciones“.

Según la Directiva Europea, un total de 1,7 millones de viviendas españolas dotadas de un sistema centralizado de calefacción deberían instalar contadores de agua y calefacción o medidores individuales antes del 1 de enero de 2017. De no ser así, ya hay establecidas sanciones en caso de incumplimiento en materia de consumos energético. En la actualidad, en España ya tienen instalados repartidores de costes de calefacción unas 100.000 viviendas.

El Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid (CAFMadrid) recuerda que, según estimaciones del sector, ya se han invertido más de 11 millones de euros en la instalación de 400.000 repartidores y 200.000 válvulas termostáticas en todo el país. “Desde las Administraciones se nos ha presentado como una oportunidad de ahorro para las comunidades de propietarios, de acuerdo a una exigencia que venía de Europa, y ahora esta falta de regulación puede dar lugar a una falta de confianza por parte del consumidor”, alerta Apolonio Dorado, vicepresidente de la corporación.

“La experiencia en otros países europeos e informes independientes constatan sus enormes beneficios para las familias, así como en la lucha contra el cambio climático, ya que permitiría evitar la emisión de 2,4 millones de toneladas de CO2 año“, explica Abati.

Los repartidores de costes suponen ahorros de hasta el 24,9% de calefacción en las viviendas de edificios con calefacción central, lo que equivaldría a una media de 224 euros al año de ahorro anual. De entre las medidas orientadas a ahorrar energía en las instalaciones de calefacción centralizada, el uso de repartidores de costes de calefacción central y válvulas termostáticas es la más eficiente (20%-30%), seguida de la disminución de la temperatura ambiental de la vivienda en un grado (5%-10%), el cambio de quemador (9%), la mejora de la envolvente del edificio (5%-8%) y el cambio de caldera (7%). “Es también la más barata ya que, tanto si se realiza la compra de los repartidores como si se deciden alquilarlos, la inversión se amortiza en menos de dos años, un período mucho más corto que otros métodos destinados al ahorro energético en los hogares”, explica Ignacio Abati.

La Directiva de Eficiencia Energética trata de impulsar la reducción de un 20% del consumo de energía de la Unión Europea en el año 2020. Alemania, Bélgica y Dinamarca disponen de sistemas de reparto de costes de calefacción central en 30 millones de viviendas desde hace décadas y tienen instalados un total de 150 millones millones de dispositivos.