La mayoría de los titulados tira de sus conocidos para encontrar empleo

Los rectores alertan de que esta práctica atenta contra la igualdad de oportunidades y amenaza la distribución del talento

En el mejor de los casos, los universitarios obtienen su título en los cuatro años reglamentarios y salen a buscar empleo. Pero lo que más les ayuda no es el currículo, son sus contactos. El 37% de los egresados en 2010 encontró trabajo gracias a sus conocidos, por delante del trato directo con empresas, portales especializados o servicios universitarios. Los rectores alertan de que esta práctica atenta contra la igualdad de oportunidades y amenaza la distribución del talento.

Es la vía más efectiva para entrar en el mercado laboral. Casi el 80% de los universitarios que echaron mano de conocidos, acabaron trabajando. Mientras, los servicios universitarios para el empleo apenas sirvieron al 7% de los titulados, según una encuesta de los campus presentada el jueves. El análisis refleja que fueron aún menos efectivos las empresas de trabajo temporal, los colegios profesionales o las asociaciones de antiguos alumnos.

Entrar en una empresa gracias a contactos personales en lugar de por méritos académicos “supone sin duda un principio de discriminación ante el que la Universidad tiene que actuar”, advierte Francisco Michavila, director de la Cátedra UNESCO de Gestión y Política Universitaria de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), que admite que los campus deben hacer “un esfuerzo mayor” para cambiar esta tendencia.

“Tenemos que hacerlo porque supone crear igualdad de oportunidades y favorecer que el talento entre en las empresas”, comparte Manuel López, rector de la Universidad de Zaragoza y expresidente de la conferencia de rectores CRUE. Ambos han presentado el Barómetro de empleabilidad y empleo de los universitarios en España, 2015, una encuesta impulsada desde los campus a 13.006 de los 133.5888 egresados universitarios del curso 2009-2010. El trabajo indaga sobre sus competencias, trayectoria laboral y estudios cursados y complementa otros informes previos relacionados con la empleabilidad de los universitarios en tiempos de crisis y con un paro récord entre los más jóvenes.

El informe, con datos de 46 universidades públicas y privadas, analiza las fortalezas y debilidades del sistema completo pero aún no ofrece datos pormenorizados universidad a universidad, algo que Michavila asegura que sí contemplará en ediciones futuras.

Fórmulas "más ágiles"

“Necesitamos fórmulas más ágiles” para conectar empresa y universidad, admite el director de la cátedra UNESCO. “La cuestión hoy es que si estoy buscando a alguien para contratar y me da un nombre alguien de quien me fíe, lo ficharé. La clave sería tener un servicio de empleo del que también me fíe”, añade Michavila, que critica que “no es solo un problema universitario sino un coste menor también para los gobiernos, que hasta ahora no han hecho nada”.

Las universidades “deben dedicar recursos humanos, oficinas con personal cualificado y promover las prácticas externas en las empresas. Hay campus que ni siquiera tienen oficinas para esto”, añade al debate Federico Morán, que fue secretario general de Universidades hasta febrero de 2015. Morán considera que herramientas como los Centros de Orientación e Información de Empleo de las universidades, los COIE, “no llegan a desarrollar bien esta función porque no son proactivos en la búsqueda de prácticas para los alumnos y no canalizan la oferta laboral a los titulados de la universidad”. El presidente de la conferencia de rectores, Segundo Píriz, recordó durante la presentación del informe de empleabilidad que la CRUE acaba de firmar un convenio para que más millón estudiantes puedan hacer prácticas en empresas.

El barómetro concluye que las cuestiones que menos se desarrollan en las aulas para el futuro laboral son las relacionadas con el manejo de otros idiomas, las redes sociales o la capacidad para trabajar en un contexto internacional, según los titulados, aunque estos añaden que también son las que menos reclaman los empleadores. Para lo que mejor les prepara, a su juicio, es para el dominio de las competencias específicas de su titulación, la capacidad para trabajar en equipo o para la comunicación escrita.

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