Schäuble avisa: “Portugal debe mantener el anterior rumbo”

La bolsa de Lisboa cae un 4,4% y los intereses de la deuda suben al 4,5%

"Animamos fuertemente a nuestros colegas portugueses a que no se desvíen del rumbo exitoso que seguían”. Los ánimos son del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, antes de entrar en la reunión del Eurogrupo este jueves en Bruselas. Los ánimos son para el actual Gobierno socialista y, según él, el camino de éxito recorrido es el del anterior Gobierno conservador.

La recomendación de Schäuble no podía ser más oportuna, pues en la misma mañana se desmoronaba la bolsa de Lisboa (-4,47%) a niveles de 2012 y los intereses por su deuda alcanzaban el 4,5%, lo que no ocurría desde 2014. Tampoco era que en el resto de los países del sur de Europa las noticias fueran mejores, pero, con excepción de Grecia, el peor parado era Portugal.

"Vemos que los mercados ya se están poniendo nerviosos”, añadió el ministro alemán. “Portugal debe ser consciente de que puede perturbar los mercados si da la impresión de que va a invertir el camino que había recorrido, lo que sería muy peligroso para Portugal”.

Tras las deliberaciones del Eurogrupo, el primer ministro portugués, António Costa, salió a tranquilizar a todos. “Cumpliremos con nuestros compromisos y con el presupuesto presentado en Bruselas”, dijo en el parlamento portugués. Su ministra Manuela Leitão consideró la caída de la bolsa y la subida de los intereses de la deuda a diez años “una coincidencia temporal”, con la reunión del Eurogrupo y la presentación del presupuesto portugués, que ya ha empezado a debatirse en la Asamblea de la República. El ministro de Finanzas, Mário Centeno, ya adelantó a sus socios comunistas y bloquistas que no se admitirá ninguna enmienda que aumente el gasto público.

Pero las perspectivas económicas del país pasan en buena parte por la agencia canadiense de ratings DBRS, que es la única de las cuatro grandes que no tiene clasificada la deuda portuguesa como basura. Si en su revisión de abril, DBRS bajara el rating, la deuda se encarecería y, además, Portugal no tendría derecho a la financiación preferencial del BCE.