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Javier Ulecia / Presidente de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri)

“La incertidumbre política ha paralizado varias operaciones”

Javier Ulecia (Madrid, 1962) preside la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (Ascri). Esta organización agrupa a 142 firmas nacionales e internacionales especializadas en venture capital (invertir en empresas en sus fases más iniciales) y private equity (aportación de capital a compañías en crecimiento o ya consolidadas). La industria española del capital riesgo vivió un año 2015 agridulce: por un lado, aumentaron las operaciones (632, un 9% más), pero disminuyó en un 19% el volumen de inversión, situándose en 2.760 millones de euros. Ulecia es ingeniero aeronáutico y socio fundador de Bullnet Gestión, grupo que aporta dinero a proyectos tecnológicos de reciente creación. Espera que 2016 sea el año en el que se consolide la recuperación del sector, aunque reconoce que la incertidumbre política paraliza muchos proyectos.

Pregunta. ¿Qué balance hace del ejercicio 2015 para el capital riesgo en España?

Respuesta. Ese balance requiere echar la vista un poco más atrás. Entre 2008 y 2013 hubo una parálisis en los tres parámetros que usamos para mediar la salud del sector: inversiones, desinversiones y lanzamiento de nuevos fondos. El año 2014 supuso un punto de inflexión en todas estas variables. Hubo grandes operaciones de los fondos internacionales y los fondos españoles empezaron a despertar gracias a la ayuda del ICO. En 2015 las gestoras nacionales continuaron invirtiendo y en el lado internacional también hubo actividad, aunque se hicieron menos operaciones grandes [más de 100 millones de euros] y eso tuvo un impacto en el volumen global.

P. ¿A qué atribuye el menor número de grandes movimientos?

R. Hay varias razones. Por un lado, 2015 fue un año muy intenso en salidas a Bolsa y el parqué es rival del capital riesgo. Además, también hubo adquisiciones que realizaron grupos industriales que encajaban en el perfil del private equity. Además, a esos motivos hay que añadir la incertidumbre política. Nos consta que hubo fondos intencionales que estaban analizando seriamente operaciones en España y que han echado el freno hasta que no se despeje el panorama. Se impone el wait and see, sobre todo en aquellos sectores regulados que dependen más del ámbito. Dicho esto, los números no muestran que en 2015 hubiese un parón de la inversión internacional en España, lo que pasó es que hubo seis operaciones con un volumen superior a los 100 millones menos que en 2014, pero los fondos extranjeros siguen muy activos en el segmento de medianas compañías y venture capital.

“Pedimos que se aclare la situación. si hay dudas el inversor se lo piensa dos veces”

P. ¿Cuál es la previsión de Ascri para 2016?

R. El capital riesgo nacional tiene dinero y su mandato es ponerlo a funcionar. En el caso de los fondos internacionales, creo que va a seguir su actividad en venture capital. En el segmento de operaciones medianas, el contexto sigue siendo bueno para el private equity y la incertidumbre política es la misma que en 2015. Si se aclaran las cosas pronto, es probable que tengamos un buen final de año en el mid market.

P. ¿Y no ven grandes adquisiciones este año?

R. Yo no diría eso. Hay mercado y compañías para que se produzcan grandes movimientos. Las empresas industriales van a seguir siendo una dura competencia para el capital riesgo, pero quizás no tanto la Bolsa. El año ha empezado con gran volatilidad y algunas desinversiones en el parqué se retrasarán y otras quizás se cancelen porque las valoraciones ahora son más bajas de lo que están dispuestos a aceptar los vendedores. Además, hay que tener en cuenta que muchas de las operaciones que hacen los fondos internacionales consisten en la compra de compañías a fondos nacionales o a otras gestoras extranjeras. En algunos casos las carteras de inversión son maduras y hay necesidad de hacer líquidas algunas participaciones.

P. ¿Qué escenario político sería el mejor para el capital riesgo?

R. En el mundo de la inversión la incertidumbre es sinónimo de riesgo. Y si hay riesgo, el inversor puede que se lo piense dos veces. Por lo tanto, lo que pedimos es que se aclare cuanto antes la situación política.

P. Y si la solución es un acuerdo entre el PSOE y Podemos…

R. Puede ser una opción, pero confiamos en que eso no signifique un vuelco radical al planteamiento de que la inversión es necesaria. Tanto PSOE como PP han apoyado al capital riesgo cuanto han gobernado. Sobre Podemos, en cambio, no sé cuáles son sus planes, pero no creo que ningún partido pueda rechazar que las pymes son el sustrato fundamental de la economía. Las pequeñas empresas no pueden depender eternamente de la banca. Para que las pymes crezcan y creen empleo la única alternativa es que reciban capital, y en este sentido la única alternativa es el private equity.

“La mala fama del ‘private equity’ es inmerecida. en todos los sectores hay ovejas negras”

P. Otro punto de tensión política está en Cataluña. ¿Notan que los inversores discriminan en sus operaciones según la sede social de las compañías?

R. En la actividad de 2015 no hemos notado esa discriminación geográfica. De hecho, la actividad en Cataluña en varios segmentos como el venture capital es muy superior al resto de España. Las compañías catalanas tienen un mercado global y a los inversores lo que les interesa es si son capaces de crecer internacionalmente. El hecho de tener su sede en Barcelona no es, ni mucho menos, un handicap.

P. ¿Qué sectores despiertan ahora más interés del capital riesgo?

R. El radar de las inversiones está muy repartido. En el caso del venture capital, hay mucha actividad en todo lo relacionado con la economía digital y el software. También hay ya algunos fondos especializados en ciencias de la vida y biotecnología. En operaciones de mayor tamaño, sigue habiendo bastante actividad en el sector industrial, en todo lo que tenga que ver con alimentación y en servicios como la salud.

P. Las pymes españolas son demasiado pequeñas. ¿Esta característica es un problema para atraer al capital riesgo?

R. Es cierto que las pymes españolas son más pequeñas que las de otros países comparables. Hace falta consolidar este segmento empresarial, pero eso no lo va a conseguir solo el capital riesgo. Sin embargo, en España también hay muchas pymes medianas que cumplen todos los requisitos que exige el private equity.

P. Su sector tiene mala prensa: hay mucha gente que les ve como especuladores que exprimen a las compañías para obtener plusvalías a muy corto plazo. En su opinión, ¿qué aspectos positivos tiene el capital riesgo?

“Hay que incentivar la inversión de los fondos de pensiones en capital riesgo”

R. Es una fama inmerecida. En todos los sectores hay alguna oveja negra, pero nosotros no somos especuladores. Hacemos inversiones a medio y largo plazo y tratamos de generar valor. Hay muchos estudios que avalan que aquellas empresas que tienen en su accionariado al capital riesgo crecen más deprisa y generan más empleo que las que no lo tienen. Además, están más internacionalizadas y cuentan con una gestión más profesional.

P. ¿Qué cambios normativos se necesitan para dinamizar la inversión del capital riesgo en España?

R. Lo más importante es facilitar e incentivar que los fondos de pensiones puedan invertir en capital riesgo. Si se lograra, quizá no sería necesario el uso de dinero público para lanzar nuevos fondos.