La falsificación de joyas y bolsos causa pérdidas de 3.500 millones en Europa

Italia, Francia, Alemania y España concentran casi dos tercios del total de las pérdidas

La falsificación pasa factura a Europa. En 2015 la venta de joyas, relojes, bolsos y maletas falseadas causó unas pérdidas de 3.500 millones de euros en la Unión Europea, según datos de la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI). La agencia europea de propiedad industrial e intelectual calcula que las marcas de joyas y relojes pierden el 13,5% de sus ventas por culpa de las falsificaciones, porcentaje que se sitúa en el 12,7% en el caso de bolsos y maletas. Solo en España, el mercado de copias resta ventas a los fabricantes por valor de 327 millones de euros. Italia, Francia, Alemania y España concentran casi dos tercios del total de las pérdidas provocadas en ambos segmentos, según la OAMI.

Según los datos del organismo europeo, en España, los productores de bolsos y maletas pierden 123 millones de euros al año, el 11% del total de las ventas; mientras que los de joyas y relojes pierden 204 millones debido al mercadeo de falsificaciones. Sin embargo, las mayores pérdidas se registran en Italia, un país que concentra más de la mitad de la fabricación total de bolsos y maletas de la UE. Este sector factura más de 6.500 millones de euros en este país y pierde unos 520 millones al año por las falsificaciones, una tercera parte del total de pérdidas comunitarias.

En el caso de las joyas, los fabricantes dejan de vender por estas prácticas delictivas 336 millones de euros anualmente. En Alemania, el mayor fabricante europeo de relojes, el sector pierde 478 millones por las copias ilegales, mientras que en el Reino Unido estas pérdidas se sitúan en unos 370 millones de euros.

Efectos indirectos de la falsificación

La OAMI explica cuáles son los “efectos indirectos” de la falsificación como repercusiones en la hacienda pública y pérdida de puestos de trabajo. “El efecto adicional de la falsificación es la consiguiente pérdida de ingresos fiscales para la Administración, en concreto, de impuestos sobre la renta y cotizaciones sociales, impuestos de sociedades e impuestos indirectos como los impuestos especiales o el IVA”, reza el informe.

El perjuicio en las ventas como consecuencia de las copias ilegales se traduce en la pérdida directa de 27.000 puestos de trabajo en esos dos sectores, ya que los fabricantes legítimos emplean a menos trabajadores de los que necesitarían si no existiesen falsificaciones, agregan desde la OAMI. “Los sectores europeos de joyas y relojes y de bolsos y maletas están compuestos en su gran mayoría por microempresas, que emplean a menos de diez trabajadores. La media de empleados por empresa en el sector de las joyas y los relojes es de solo tres personas. Estas empresas son especialmente vulnerables a los efectos económicos de la falsificación”, detalla el presidente de la OAMI, Antonio Campinos.