El Ibex se desploma un 4,88% y vuelve a perder los 8.000 puntos

El selectivo español es, junto con el Mib italiano, el más castigado de la eurozona

El rebote en las Bolsas europeas ha sido efímero. Las subidas generalizadas de ayer han sido borradas de un plumazo este jueves en los principales índices del Viejo Continente, que pierden entre un 2,5% y cerca del 6% con los mismos argumentos que en las jornadas previas: el temor a un nuevo coletazo de la Gran Recesión y las dudas sobre la salud de la banca. Ocho de las nueve últimas sesiones bursátiles han cerrado en rojo y han llevado a las plazas europeas a su nivel más bajo en dos años y medio. También como en los días anteriores, Milán (-5,6%) y Madrid (-4,88%) lideraron al cierre las pérdidas en los grandes parqués continentales y el Ibex volvía a perder el nivel psicológico de los 8.000 puntos, al quedarse en los 7.746,3 puntos, el nivel más bajo desde agosto de 2013. París se dejó un 4,1%, Fráncfort un 2,9% y Londres un 2,4%.

Todos los valores del índice español —que con este desplome regresa a los niveles de julio de 2013, cotizan este jueves en negativo— con la siderúrgica Arcelor Mittal, los bancos Santander y Bankia y la constructora OHL a la cabeza de las pérdidas.

Si el martes fue Deutsche Bank el valor que arrastró a los parqués al rojo, este martes es el segundo banco francés, Société Générale, el que presiona los índices a la baja tras presentar resultados. La entidad gala decepcionó a los analistas en el cuarto trimestre, cuando se vio lastrada por la caída en el beneficio de su unidad de banca de inversión y por las provisiones para hacer frente a potenciales costes legales. "Estamos preocupados porque 2016 será un mal año para Société Générale y otros bancos", Michael Seufert, analista del germano Norddeutsche Landesbank, en declaraciones a Bloomberg. Este jueves, las acciones del gigante francés caen un 12% en la Bolsa de París.

Aunque ningún grupo sectorial del selectivo que agrupa a las 600 mayores cotizadas del Viejo Continente, Eurostoxx 600, cotiza en positivo en las últimas sesiones, el más castigado es el financiero, que se deja casi la tercera parte de su valor en lo que va de año por una combinación de resultados decepcionantes y preocupación sobre la solidez de sus balances. Solo este jueves, el sector en su conjunto retrocede un 6% y se sitúa en niveles del verano de 2012, justo después del rescate al sistema financiero español y cuando el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, prometió que haría "todo lo necesario para sostener el euro".

Los mercados europeos de renta variable abrían este jueves con la referencia negativa de los parqués asiáticos, en su mayoría cerrados en las últimas sesiones por la celebración del Año Nuevo chino. El índice que mide la evolución de las Bolsas de países emergentes sufrió este jueves su mayor caída en tres semanas (-2%), con las compañías energéticas e industriales a la cabeza de las pérdidas después de que la presidenta de la Reserva Federal estadounidense, Janet Yellen, se mostrase pesimista sobre la evolución de la economía mundial y dejase la puerta abierta a una revisión del calendario de subidas de tipos previsto para este año. Si en diciembre, cuando el banco central estadounidense encareció el precio del dinero por primera vez en casi una década, las principales casas de análisis y bancos de inversión preveían cuatro subidas de tipos este año, esta cifra se ha reducido ahora a dos.

Con la mayoría de indicadores macroeconómicos sin grandes cambios respecto a las últimas semanas —frágil recuperación en la eurozona, sólido crecimiento en Estados Unidos y enfriamiento progresivo en los emergentes—, lo que lleva a algunos analistas a hablar de "sobrerreacción de los mercados", todos los focos están puestos ahora en lo que anuncie Draghi el próximo 10 de marzo. Los analistas trazan dos posibles escenarios: una nueva rebaja en la facilidad de depósito, el tipo de interés que se aplica a la liquidez que las entidades financieras depositan en el BCE y que ya está en el -0,3%, y una ampliación del programa de compra de deuda más allá de marzo 2017 o una ampliación del programa de compra de bonos a grandes empresas.

En el mercado de deuda, la prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles con vencimiento a diez años en relación con sus homólogos alemanes repuntaba hasta los 165 puntos básicos. El precio del crudo continúa este jueves a la baja y el barril de brent, el de referencia en Europa, se coloca ligeramente por encima de los 30 dólares, tras caer un 2%, con el euro alejándose cada día más de la paridad y cambiándose ya por 1,13 billetes verdes.

Valores refugio al alza

Ante la convulsión bursátil, los inversores buscan alternativas más seguras para depositar su liquidez y activos como el oro, los bonos alemanes y suizos o el yen japonés ganan atractivo en las carteras. El desplome de las Bolsas europeas provoca este jueves una subida superior al 2% en el oro, que ya cotiza a más de 1.200 dólares por onza. Y la divisa nipona —que tiende a fortalecerse en momentos de incertidumbre gracias al superávit por cuenta corriente de la segunda mayor economía asiática— se aprecia un 1,6% frente al dólar, un movimiento nada desdeñable en un mercado tan estable como el de divisas.

En el caso de los bonos, el mercado europeo vuelve a partirse en dos: centro y periferia. Mientras la rentabilidad del papel emitido por países como Alemania, Francia o Países Bajos sigue bajando este jueves, el interés de la deuda española, italiana, griega y portuguesa se dispara.

El desacoplamiento de las rentabilidades que ofrecen la deuda del corazón de Europa y de la periferia mete aún más presión a Mario Draghi de cara a la reunión del 10 de marzo, dado que uno de los objetivos fundamentales de la política monetaria expansiva del BCE era reducir los costes de financiación de los países que más sufrieron los embates de la crisis europea de deuda.

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