AIE PETRÓLEO

El crudo cae un 7% ante la perspectiva de más producción y menos demanda

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el banco de inversión Goldman Sachs pronostican más oferta

El barril de crudo brent, el de referencia en la eurozona, se abarató este martes un 7% y regresó al entorno de 30 dólares después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el banco de inversión Goldman Sachs pronosticasen en sendos informes que el desequilibrio entre oferta y demanda permanecerá a corto medio y plazo y que, por tanto, los precios bajos seguirán en los niveles actuales.

“Es muy difícil ver cómo los precios del petróleo pueden recuperarse de forma significativa a corto plazo, con el mercado inundado de petróleo”, explicó la agencia vinculada a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Más bien al contrario, “el riesgo a la baja a corto plazo ha aumentado”.

La principal causa de la desmedida oferta de crudo es, según puntualiza la AIE, la batalla que libran los productores de la OPEP y los de fuera del cartel por ganar cuota de mercado, lo que supone que “la posibilidad de recortes coordinados [de producción] es muy baja”.

Impulso al PIB

Ese entorno de bajos precios de la energía debería contribuir a la recuperación de la economía global, ahora bajo sospecha. Sin embargo, el efecto “no es tan positivo en el corto plazo”, según el director de Estudios de Repsol, Antonio Merino. Su argumento es que el desplome de la inversión que ha provocado la caída de precios del crudo anula los efectos derivados de la ganancia de poder adquisitivo para los consumidores y del abaratamiento de costes para las empresas.

No obstante, en el caso de España, país consumidor de crudo, los efectos “son claramente positivos”, explicó Merino en un debate organizado por el Real Instituto Elcano. En 2015, la caída del precio del crudo aportó entre cinco y ocho décimas al PIB español y un ahorro de 11.231 millones de dólares (unos 10.000 millones de euros) en la factura energética.

Los datos apuntan a que la caída del precio del petróleo ha provocado una transferencia de rentas de los países productores a los países consumidores equivalente al 0,5% del PIB mundial. Pero, según Merino, ese ahorro no se ha traducido mayoritariamente al consumo, como se había previsto, sino a reducir la deuda y al ahorro. Además, en países como Estados Unidos, la caída de la inversión del sector energético, en unos 300.000 millones, ha reducido el PIB en más de cinco décimas.