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Los inspectores del Banco de España piden la dimisión del subgobernador

Consideran que tras la sentencia del Supremo sobre Bankia, Restoy queda desautorizado por su trabajo previo en la CNMV y el FROB

La Asociación de Inspectores del Banco de España señala en un comunicado que “tras las resoluciones del Tribunal Supremo sobre Bankia, resulta especialmente comprometida la posición del actual subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, que participó en la autorización desde la CNMV de la salida a Bolsa”. Los inspectores creen que “para defender el buen nombre del Banco de España y recuperar la confianza de los ciudadanos debe procederse a una adecuada y transparente rendición de cuentas que aún no ha tenido lugar”.

No es la primera vez que la Asociación de Inspectores, que representa a la mayoría de los empleados en la supervisión, se enfrenta a la dirección del Banco de España. Desde el estallido de la crisis financiera han pedido responsabilidades a los máximos dirigentes —todos los directores generales que trabajaron durante la crisis financiera han dejado su cargo—, pero nunca habían emitido un comunicado tan explícito. Este documento llega después de la sentencia del Tribunal Supremo y, sobre todo, tras una actuación del Banco de España que los inspectores consideran lesiva contra los dos compañeros que trabajaron para el juez del caso Bankia.

Por eso, en el escrito recuerdan que Restoy fue subgobernador mientras presidía el FROB y, desde ese puesto, “encargó un informe al propio Banco de España, para rebatir las conclusiones de los peritos” que señalaron que Bankia tenía las cuentas maquilladas en su salida a Bolsa.

Entre 2008 y 2012, Restoy fue vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y consejero del Banco de España. En junio de 2012 se le nombró subgobernador, cargo que simultaneó con la presidencia del FROB hasta 2015.

Los consejeros ejecutivos

La Asociación también pide otras responsabilidades dentro del Banco de España. Recuerda que el 3 de marzo de 2015, la Comisión Ejecutiva, de la que forma parte Restoy, “aprobó la emisión de dicho informe, cuestionando las conclusiones periciales y alineándose con las tesis de la entidad y del principal imputado, Rodrigo Rato”. Y añade: “Resulta comprometida la situación de otros dos consejeros de la Comisión Ejecutiva del Banco de España, Vicente Salas y Ángel Luis López Roa (este último al parecer director de la tesis doctoral del Sr. Rato), que también autorizaron el informe para el FROB y, en su día, la constitución y salida a Bolsa de Bankia, pues ya eran entonces parte integrante de dicha Comisión Ejecutiva”.

La Asociación de Inspectores “entiende que los responsables (y corresponsables) de este conjunto de actuaciones deberían reflexionar sobre si la continuidad en sus cargos es posible sin dañar aún más la imagen del Banco de España, de la CNMV y del FROB”.

Para esta asociación, “si tal y como señala el Tribunal Supremo los inversores cualificados, a diferencia de los pequeños inversores, podrían haber tenido otros medios para obtener información sobre los datos económicos relevantes para tomar la decisión de comprar acciones, resulta evidente que los responsables de la supervisión de la entidad tendrían con más motivo que haber puesto de manifiesto esa "grave inexactitud" de los datos publicados por la entidad”, sostienen.

Así, los inspectores vuelven a pedir que se defienda el buen nombre del Banco de España y que se “recupere la confianza de los ciudadanos en nuestra Institución”, para lo que reclaman “una adecuada y transparente rendición de cuentas (que consideramos que aún no ha tenido lugar) acerca de actuaciones y decisiones que han dañado severamente la economía de las empresas y de los ciudadanos españoles”.

Este colectivo considera “urgente averiguar en qué fase, o fases, del procedimiento supervisor se han cometido errores. No solo en el caso de Bankia, sino también en todos aquellos que han implicado un alto coste para los ciudadanos españoles, a fin de garantizar que dichos errores no vuelvan a tener lugar”.

Para los responsables de la inspección, “esta es la única vía para despejar cualquier incertidumbre que pueda existir acerca del papel desempeñado por el Banco de España durante la crisis financiera, y recuperar así la confianza de la sociedad a la que debe servir y el prestigio que le corresponde”.

Exculpación al supervisor

En el escrito se dice que la alta dirección del Banco de España “promovió y/o elaboró informes para contradecir las conclusiones periciales, insistiendo en la tesis de que la información contable proporcionada por la entidad reflejaba su imagen fiel, en una situación de eventual conflicto de intereses”, como apuntaron en su comunicado de noviembre pasado.

No obstante, las sentencias del Supremo citadas por los inspectores se apoyan en dos de la Audiencia Nacional que exculpan de responsabilidades patrimoniales al supervisor. En una de ellas, la que procede de 2014, la Audiencia dice que se podría reprochar la “apariencia de solvencia” de Bankia en la salida a Bolsa, “pero la intervención del Banco de España no tiene relación causa-efecto en el daño que se reclama”. También se afirma que “las facultades del Banco de España fueron ejercidas” de forma “razonable y proporcionada” y que “no concurren los requisitos legales para el nacimiento de la responsabilidad del Banco de España”. Ambas exculpan la responsabilidad patrimonial del supervisor.

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