Los presidentes de la gran banca no quieren criticar a Luis de Guindos

Las entidades evitan pronunciarse sobre la polémica entre el Banco de España y Economía

Los presidentes de los grandes bancos no entraron en la última polémica entre el Banco de España y Economía. Hace unas semanas, Fernando Restoy, el subgobernador, abogó porque en España se instaurara el modelo supervisor conocido como twin peaks, que consiste en que el BdE controlara la solvencia de bancos, aseguradoras e intermediarios financieros, mientras que la CNMV regulara la conducta con los usuarios de todo tipo de entidades. Esto suponía que la Dirección de Seguros dejaría de estar controlada por el ministerio. El PP y el PSOE llevaron este asunto en sus programas electorales ya en 2008.

Desde Economía se reaccionó con virulencia, arguyendo que el Banco de España quería más poder y que Seguros había actuado bien en la crisis, al contrario de lo ocurrido con la banca.

A los pocos días, el gobernador Luis Linde telefoneó a la máxima representante de Seguros, Flavia Rodríguez-Ponga, y le dijo que la intervención de su segundo había sido “desafortunada e inoportuna”. La disculpa no significó que Linde discrepara en el fondo del asunto, sino con el momento político en el que se pronunció. “El discurso de Restoy es la posición del supervisor”, dicen fuentes oficiales.

Preguntados los presidentes de los grandes bancos (excepto Ángel Ron, del Popular), por quién tenía razón, el supervisor o Economía, dieron la callada por respuesta. “No comment”, dijeron. Hubo dos excepciones: María Dolores Dancausa, de Bankinter, que apoyó a Restoy, y José Ignacio Goirigolzarri, de Bankia, que pidió que se tomaran estos debates con tranquilidad porque son enriquecedores, lo que pareció una reclamación de calma al ministro Luis de Guindos.