Este Ferrari cuesta 28 millones, el segundo coche más caro de la historia

La galería Artcurial lo sacó a la venta este sábado por un precio inicial de 25 millones

Ferrari 335 S Spider Scaglietti subastado este sábado en París. Chesnot Getty Images | REUTERS-LIVE!

Prometía convertirse en la mayor puja de la historia para un coche, pero el Ferrari 335 S Scaglietti de 1957 subastado este sábado se quedó en la parte baja de las estimaciones realizadas antes de que la casa de subastas Artcurial lo sacara a la venta.

Las pujas, en la sala y por teléfono, comenzaron en 25 millones de euros y pasaron rápidamente a 26 y 27 millones, pero a partir de ahí la evolución de los precios fue más lenta y menos pronunciada, primero en 250.000 euros, luego de 100.000 en 100.000 y después en 50.000 hasta alcanzar los 28 millones en que se adjudicó.

Este vehículo quedó lejos del que hasta ahora ostenta el récord mundial, un Ferrari 250 GTO de 1962 que fue adquirido en 2014 por 38,1 millones de dólares.

Con solo cuatro ejemplares fabricados, el Ferrari 335 Spider Scaglietti fue el protagonista de la nueva edición del salón del automóvil clásico de París. Este Ferrari, que fue ganador de tres grandes premios en 1957, tenía un precio de salida de entre 28 y 32 millones de euros.

Además del Ferrari Scaglietti, en la edición de Retromobile 2016 de París se van a subastar el Ferrari 250 GT Berlinetta, con un precio estimado de entre 9 y 12 millones de euros; el Ferrari Terstarossa de 1986, con un valor de alrededor un millón de euros y el Ferrari 250 Cabriolet de 1962, de entre 1,4 y 1,8 millones de euros.

Ferrari 335 Spider Scaglietti permitió a la escudería italiana alzarse con el título de constructores en 1957, tras alcanzar el podio en los Gran Premios de Cuba, Venezuela y Suecia. Es toda una referencia en su categoría. Toma su nombre del diseñador de la carrocería, el italiano Scaglietti, y en 1957 realizó la vuelta más rápida en el circuito de Le Mans, alcanzando los 200 kilómetros por hora, lo que le permitió adelantar a Maserati y Jaguar.

Su historia, sin embargo, también está marcada por la tragedia. En la edición de 1957 del rally de carreras más popular de Italia, el Mille Miglia (1.600 kilómetros sin paradas), el Ferrari Scaglietti conducido por el piloto español Alfonso de Portago se salió de la carretera y arrolló a los espectadores que ocupaban el flanco izquierdo de la calzada. En el accidente murieron los pilotos y nueve personas del público (entre ellos cinco niños). Aquella fue la última edición de la carrera.

“Una obra de arte”

Desde 1959 los Ferrari Scaglietti ocuparon un hueco en los garajes de los coleccionistas más famosos de todo el mundo, como el italoamericano Luigi Chinetti o el francés Pierre Bardinon, histórico coleccionista de los automóviles de la casa de Maranello. Así, en los ochenta el Ferrari Scaglietti volvió a casa, en Modena, para su restauración; ahora está en condiciones excelentes, revela la casa de subasta Artcurial.

“Sea una obra de arte o la Reina de la velocidad, este automóvil representa la quintaesencia de la perfección: belleza, éxitos en competición, historia y autenticidad”, destacó Matthieu Lamoure, director general de la casa de subasta Artcurial Motorcars. Pilotos como Peter Collins, Maurice Trintignant, Wolfgang von Trips, Mike Hawthorn, Luigi Musso, Masten Gregory y Stirling Moss fueron los encargados de conducir este histórico coche deportivo. Moss, quedó subcampeón del mundo de Fórmula 1 en cuatro ocasiones consecutivas, de 1955 a 1958.