Los viveros de empresas se multiplican por diez en la crisis

Pasan de 45 a 578, según un estudio de Funcas. El de Santiago de Compostela, el más valorado

El emprendimiento ha pasado de ser un objetivo a una necesidad en un país zarandeado por la crisis. Y las iniciativas, casi siempre con aliento público, para ahijar ideas y contribuir a transformarlas en pequeñas empresas que generen empleo se han multiplicado. Un estudio para la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) ha identificado 578 viveros de empresas en 2015, cuando apenas eran 45 en 2008.

En el estudio, dirigido por Francisco José Blanco, de la Universidad Rey Juan Carlos, se matiza que “el aumento en el número de viveros en toda España”, ha venido acompañado de “un descenso generalizado de la calidad de servicios prestados”, con relación al informe que hizo el equipo investigador en 2013, cuando se identificaron 353 viveros de empresas.

“Los recortes se han notado en muchas de las actividades que realizaban los viveros en 2013, y que actualmente no realizan, o lo hacen de forma muy débil”, añade el informe. Administraciones autonómicas o locales, universidades y cámaras de comercio son los principales promotores de estos viveros en España, de ahí que sufran el recorte de gasto público. El estudio destaca aquí la apuesta creciente del sector privado promotor ya del 24% de viveros empresariales identificados, por este tipo de instrumentos,

El objetivo de los viveros de empresas es acompañar a las personas que tienen una idea en todas las etapas: el plan de negocio, la constitución de la empresa, la consultoría y el apoyo material (equipos, oficinas, formación) para su desarrollo, facilitar el acceso a financiación o el respaldo a la compañía una vez abandona las instalaciones del vivero. Y su éxito se mide en la tasa de supervivencia de la empresa incubada. Si, como señala el informe, entre el 50% y 60% de las pymes desaparece a los siete años de vida, las compañías que nacen en viveros logran mantener su actividad en hasta un 90% de los casos.

El estudio realiza un análisis del funcionamiento de 90 viveros, y sitúa al vivero impulsado por la cámara de comercio de Santiago de Compostela en primer lugar, seguido del centro europeo de empresas de Aragón y del centro de empresas e innovación de Álava. En el vivero de Santiago se han desarrollado 125 empresas desde 2006, de las que 89 siguen en funcionamiento.

Apuesta de las grandes compañías

El informe de Funcas destaca también la pujanza de otras iniciativas cercanas a los viveros empresariales, como laboratorios de ideas y aceleradoras, auspiciadas por grandes compañías españolas.

Según el informe de Funcas, esta “incubación corporativa”, ya sea para atraer talento innovador, promocionar “el desarrollo local de su entorno” o “cumplir con su política de responsabilidad social corporativa” se ha intensificado en los años de la crisis.

En el último lustro, Telefónica ha puesto en marcha su aceleradora de empresas Wayra, Repsol ha creado un fondo de emprendedores para proyectos de eficiencia energética y Endesa desarrolló su Enel Lab, centrado en la energía eléctrica. Lanzadera, la aceleradora de empresas innovadoras que financia Juan Roig, el dueño de Mercadona, va por su cuarta edición.