CaixaBank y Dos Santos mantienen su pugna en el portugués BPI

La empresaria angoleña impide la segregación de los activos africanos

La asamblea general del banco portugués BPI, celebrada hoy en Oporto, no ha conseguido sacar al banco del punto muerto en que se encuentra desde hace un año. Los dos principales accionistas, CaixaBank (44% de las acciones pero solo el 20% de los votos) y Santoro, de la angoleña Isabel dos Santos (19% de acciones y el 20% de los votos) no se ponen de acuerdo.

El punto fundamental de la asamblea era la cesión de los activos africanos del banco a una sociedad de la que formarían parte sus mismos accionistas del BPI. Esta era una fórmula para cumplir, antes de la fecha límite del 10 de abril, con la reducción de la exposición de los activos del banco en África a la que obliga el Banco Central Europeo. A esta propuesta, la mayoría de los accionistas votó a favor, pero también fue insuficiente pues el voto contrario de la representación angoleña impedía alcanzar los dos tercios.

Posteriormente, el consejero delegado del banco, Fernando Ullrich, manifestó que no hubo “un único argumento contra la cesión”. Ullrich reveló que en diciembre se había llegado a un acuerdo para que los angoleños se quedaran con más de un tercio de esta nueva sociedad, pero que la Comisión del Mercado de Valores no aceptó la fórmula, a no ser que los angoleños lanzaran una OPA, a lo que se negaron pues eso significaba un desembolso de dinero, algo que no se puede permitir el accionista angoleño por la crisis de su país a causa de la caída del precio del petróleo.

Dolido con el voto contrario a la segregación de activos, Ullrich, manifestó: “Ha sido la primera vez en que, estando en causa un interés fundamental del banco, otros intereses han llevado a impedir una solución buena para el banco.”

Ullrich anunció la convocatoria de una Asamblea General para votar el cambio de estatutos que acabe con el límite de derechos de votos al 20%, una cuestión que separa a CaixaBank no solo de Isabel dos Santos sino también de la familia Violas.

El representante de la angoleña, Mário Leite da Silva, manifestó tras la asamblea que el desblindaje del límite de voto solo será posible “con la consolidación bancaria”, en referencia a su propuesta de una fusión de BPI con BCP, que CaixaBank ya rechazó.

En la presentación de cuentas de CaixaBank, hace unas semanas, su consejero delegado, Gonzalo Gortázar, señaló que el banco catalán no recapitalizará BPI mientras continúe el límite de derechos de votos en el banco portugués.

Semanas atrás, el consejo del BPI rechazó por unanimidad la oferta de Dos Santos para comprar el 10% del Banco Fomento Angola (BFA), donde el BPI tiene el 50,1% y el resto es de la empresa de Dos Santos. La angoleña ofrecía 140 millones de euros, a pagar en varios plazos, por ese 10%, lo que le permitiría controlar el BFA.

Y hace casi un año, CaixaBank retiró la OPA sobre el 100% de BPI porque no se había cumplido su exigencia previa: el desbloqueo a la limitación de los derechos de votos.

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