Esther Koplowitz allana el camino para que Carlos Slim controle FCC

El empresario mexicano ya no tendrá limitada la compra de acciones en la española al 29,9%

El empresario mexicano Carlos Slim (a través de su firma de inversión Carso) podrá tener más del 30% de las acciones de la empresa española de construcción y servicios FCC y controlar así la compañía. Hasta ahora, una cláusula firmada con Esther Koplowitz cuando entró en el accionariado de la española, impedía al empresario tener más del 29,9% de los títulos. Sin embargo, el contrato ha sido revisado y Carlos Slim logra vía libre para lanzar una oferta pública de adquisición (opa) sobre FCC, una obligación que en principio exige la normativa bursátil española a todos los inversores que superen el 30% de las acciones de una empresa cotizada.

Carlos Slim, que llegó a FCC en noviembre de 2014 con la compra del 25,6% de las acciones, tiene ahora el 27,4% del capital. El contrato firmado con Koplowitz (que por su parte controla un 22,49% de FCC) establece además que cuando el mexicano sobrepase el 30% de la propiedad de FCC podrá nombrar a ocho de los 15 consejeros. Es decir, el doble de sillas de las que controla en la actualidad.

Y Slim tendrá también derecho a proponer quién será el consejero delegado, que saldrá de entre otros tres consejeros independientes que formarán parte este órgano. De este modo, Esther Koplowitz perderá definitivamente el control de la empresa que fundó su padre, ya que se quedará con cuatro sitios en el consejo de FCC.

En la renovación del contrato de los inversores se establece también que quedan eliminadas las exigencias de contar con mayorías cualificadas en algunos temas (que debían contar con más del 50% de los apoyos para salir adelante), como la transferencia del domicilio social al extranjero o los sistemas de retribución. Para la emisión de nuevas acciones sí será necesaria todavía esa mayoría especial.

Ampliación de capital

El nuevo pacto —que FCC comunicó este viernes al regulador bursátil— también conlleva la ejecución de la ampliación de capital de 709,5 millones de euros (794 millones de dólares al cambio actual) ya anunciada en diciembre, y a la que estos dos principales accionistas acudirán en los porcentajes que les corresponden para no diluir su peso en la firma. Pero además, el empresario mexicano ya señaló que se comprometía a suscribir las acciones sobrantes, lo que le podría llevar a superar el 30% (para lo que ya tiene permiso) y le obligaría a lanzar una opa sobre el resto de acciones.

Slim se queda en FCC en una situación similar a la que tenía hasta hace poco en Realia, inmobiliaria a su vez participada por el grupo constructor y de servicios. Su inversión en esta sobrepasó el 30% y lanzó una opa por el 100% el pasado 27 de enero.

En cuanto a Esther Alcocer Koplowitz, el acuerdo señala que se mantendrá en su puesto de presidenta, siempre que el cargo sea no ejecutivo, aunque el contrato con Slim señala que no será “un compromiso u obligación contractual” mantener este aspecto.

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