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La agencia tributaria de México vigilará las cuentas de las iglesias

El Gobierno mexicano busca estimar los ingresos de las 8.500 asociaciones religiosas registradas ante Gobernación (Interior)

Las iglesias de México tendrán que rendir cuentas ante el fisco. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha anunciado que a más tardar en junio de este año las organizaciones religiosas deberán mostrar su contabilidad al Gobierno mexicano. Las iglesias que están registradas ante la Secretaría de Gobernación (Interior) están obligadas a entregar en formato electrónico sus cuentas.

En 2014, el Congreso mexicano reformó las leyes fiscales y determinó que todas las instituciones religiosas deberían abrir sus libros contables a partir de 2015. El año pasado, la agencia tributaria no exigió el trámite y comenzó la transición con algunas de las iglesias, sin embargo este año todas deberán cumplir con su declaración fiscal.

“Como todos los contribuyentes en el país, las organizaciones religiosas van a empezar a cumplir con ciertas obligaciones . Por ejemplo, registrar en medios electrónicos la contabilidad de sus ingresos y para que también empiecen a utilizar la factura electrónica”, explicó Aristóteles Núñez, jefe del SAT a la prensa mexicana.

En caso de que la agencia tributaria detecte que los gastos de algunas de las iglesias tienen un fin de lucro, el Estado se encargará de auditar a la organización

Ante el Gobierno mexicano están registradas unas 8.500 organizaciones religiosas. El SAT busca estimar los ingresos que las iglesias obtienen y controlar que sus ingresos no estén relacionados con actividades ilícitas. Núñez ha insistido en que el Estado no busca obtener recursos a través de estás organizaciones, pero que sí desean conocer la procedencia de sus ingresos.

La mayoría de las actividades de las iglesias están exentas de impuestos como el cobro por servicios religiosos y el diezmo. Además no pagan Impuesto al Valor Agregado (IVA) por la venta de objetos religiosos, libros y el mantenimiento de los ministros. Tampoco cubren el Impuesto Sobre la Renta (ISR) siempre y cuando demuestren que los recursos los obtuvieron como una donación y éstos sean invertidos en actividades propias de la iglesia.

En caso de que la agencia tributaria detecte que los gastos de algunas de las iglesias tienen un fin de lucro, el Estado se encargará de auditar a la organización y de exigirle el pago de los impuestos que le corresponden. “La disposición legal es clara y quienes obtengan ingresos que no son gravables tienen que pagar impuestos”, apuntó Núñez.

Antes de la reforma fiscal, los ingresos de las instituciones religiosas habían permanecido a discreción de cada una de las organizaciones. En México, el 84% de la población pertenece a la Iglesia católica, aunque existen más de 50 diferentes cultos.

El Estado mexicano y la iglesia Católica se separaron en 1857 cuando la Constitución declaró a México como Estado laico. Desde entonces esa institución perdió sus privilegios y en 1863 el presidente Benito Juárez suprimió definitivamente todos los fueros para el clero. El Vaticano rompió relaciones con México desde entonces y las reanudó hasta 1992. Ahora, las iglesias —de todos los cultos—deberán entregar su contabilidad general una vez al año e informes mensuales del Impuesto Sobre la Renta en caso de contar con trabajadores.