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La UE duplica el límite de emisiones de los vehículos diésel en carretera

Los fabricantes podrán rebasar temporalmente los márgenes medidos en laboratorio en un 110%

Los vehículos diésel que se vendan a partir de 2017 podrán rebasar en un 110% los límites de emisiones de óxido de nitrógeno (NOx). El Parlamento Europeo ha respaldado este miércoles la propuesta de la Comisión que permite a los vehículos diésel unos límites de emisiones más amplios, que se medirán con un nuevo sistema de homologación. La decisión de Bruselas, que se compromete a incluir una cláusula de revisión a la baja de estos márgenes, llega después del escándalo de Volkswagen. La propuesta comunitaria, que había recibido el veto de la comisión de Medio Ambiente de la Eurocámara, ha salido adelante gracias a la abstención, entre otros, de los socialistas españoles.

Actualmente y desde 2007, los vehículos diésel no pueden superar los 80 miligramos de emisiones de óxido NOX. Emisiones que se miden laboratorio. Tras la decisión de Bruselas, todos los vehículos tendrán que someterse a nuevos análisis siempre en carretera a partir de 2017. Además de ese nuevo sistema de homologación, la Comisión marca unos nuevos límites de emisiones para los vehículos, y lo hace por fases: desde septiembre de 2017 y hasta 2019, los vehículos podrán emitir un máximo de 168 miligramos de emisiones de NOX; a partir de 2019 y hasta 2022 no podrán superar los 120 miligramos. Sólo en 2023, los fabricantes deberán respetar los 80 miligramos marcado hace hoy nueve años.

Victoria para la industria del automóvil

La decisión de la UE es una victoria para la Industria automovilística, que había presionado para que los márgenes de emisiones se elevaran. La propuesta que ha salido adelante hoy y se diseñó en octubre con retoques a la baja (para permitir más emisiones) debido a representantes de países como Alemania, Francia, España o Italia, países donde la industria automovilística tiene bastante fuerza.

Sobre el papel, la decisión de Bruselas supone elevar los límites de emisiones. En la práctica, asegura la Comisión, los coches contaminarán menos que antes, ya que el sistema que se empleará para medir esas emisiones –en carretera y no en laboratorio— se ajusta mucho más a la realidad, como ha recalcado la comisaria de Mercado Interior, Elzbieta Bienkowska. Los nuevos test someten a los coches a condiciones más parecidas a las de la conducción.

¿Menos emisiones?

El presidente de la comisión de Medio Ambiente de la Eurocámara, Giovanni la Via, ha asegurado que las emisiones reales serán “cuatro o cinco veces” inferiores que las de ahora. Las nuevas normas de Bruselas, ha apuntado, significan que la industria estará obligada a reducir las emisiones de los coches que ponga en funcionamiento.

Los fallos y deficiencias de los test que deben pasar los vehículos diésel para recibir la homologación se pusieron de manifiesto con el escándalo de Volkswagen, que trucaba algunos modelos para alterar los resultados de los controles en laboratorio.

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