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El dinero prestado a empresas y familias cae a niveles de 2005

El volumen de crédito concedido por la banca residente en España baja a 1,27 billones

El volumen de crédito de las entidades financieras residentes en España a las familias y empresas del país no deja de caer. Según los datos difundidos este lunes por el Banco de España, el saldo de dinero prestado a los hogares y las sociedades no financieras a finales de 2015 se quedó en 1,27 billones, una cifra similar a la registrada una década atrás (1,23 billones). El préstamo a empresas y familias marcó niveles récord a finales de 2008, cuando superó los 1,86 billones.

La evolución del crédito nacional al sector privado ha sido uno de los mejores termómetros de la expansión económica, con aumentos anuales que llegaron al 25% en 2006, y también de la crisis, con una intensa y prolongada contracción desde 2009. La disminución del dinero prestado a empresas y familias se debe a que muchos créditos, básicamente concedidos a compañías, dejaron de contar al considerarse impagados. Y, sobre todo, a que el ritmo de amortización de la deuda en estos años ha sido mucho mayor que la concesión de nuevos préstamos.

El descenso del volumen de crédito a empresas y familias fue menos acusado en 2015, en paralelo al saneamiento de las cuentas de las entidades y de una mayor demanda de crédito. Así, tras un intenso ajuste entre 2012 y 2014, el saldo del préstamo concedido a empresas a finales del año pasado se quedó en poco más de 548.000 euros, un 5,4% menos que en diciembre de 2014. Con la metodología del Banco de España —que incorpora ajustes por el tipo de cambio y saneamientos en las carteras de créditos en las entidades—, el descenso anual es del 1,8%.

Deuda hipotecaria

En el caso de la deuda de las familias, la evolución está muy marcada por los créditos hipotecarios, cuyo saldo baja por el limitado número de nuevas operaciones frente a la continua amortización de cuotas. Así, la financiación para adquirir viviendas arroja un saldo total de 561.000 millones de euros, un 4,1% menos que un año atrás.

En el caso de lo que el Banco de España identifica como otros préstamos a las familias, que incluye los créditos al consumo, el descenso de la deuda sí parece haber tocado suelo. A finales de 2015, el saldo vivo de este tipo de financiación rondaba los 162.000 millones, un 0,5% menos en la comparación directa con diciembre de 2014. Si se usa la metodología del Banco de España, se registraría el primer repunte anual (1,7%) desde el cierre de 2008.