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La incertidumbre política en España quita el sueño al inversor internacional

La financiación ha desaparecido por completo de la lista de desvelos del mercado inmobiliario

La incertidumbre política por la dificultad para formar Gobierno en España es el único riesgo a corto plazo para el mercado inmobiliario, actualmente en recuperación. La abundancia de capital, que seguirá llegando con fuerza, y la escasez de activos de calidad impulsarán en 2016 la promoción inmobiliaria y la inversión en sectores alternativos a los tradicionales. Así se desprende del informe Tendencias en el mercado inmobiliario en Europa 2016, elaborado por PwC y el Urban Land Institute, a partir de 550 entrevistas con los principales actores del sector.

Este año el ladrillo seguirá manteniendo su vigor. El 55% de los encuestados considera que el capital continuará fluyendo, gracias al escenario sostenido de bajos tipos de interés en Europa -y al consiguiente mayor atractivo de la inversión inmobiliaria respecto a la baja rentabilidad de la renta fija y a la volatilidad de los mercados de inversiones alternativas-. Asia y América serán de donde vengan los principales flujos de dinero más allá de la Unión Europa. Sin embargo, los activos de mayor calidad seguirán escaseando y aquellos disponibles estarán sobre valorados en prácticamente todos los mercados europeos, según el 63% de los entrevistados. En este contexto, la promoción y el desarrollo inmobiliario es para casi el 80% la mejor alternativa para comprar activos de calidad con buenas expectativas de rentabilidad.

El empuje de la promoción inmobiliaria se verá acompañada, a su vez, por un mayor protagonismo de otros de sectores, más allá de los comerciales y de oficinas, como son el sanitario y de salud, el hotelero, los alojamientos para estudiantes, los data centers o el logístico. Estos sectores alternativos, que el 75% de los encuestados considera ofrecen buenas oportunidades de negocio, están notando ya el efecto favorable de grandes fenómenos globales como la urbanización, el envejecimiento de la población y el desarrollo tecnológico. Los inversores oportunistas, atraídos por precios bajos y rentabilidades muy altas, están dando paso a un abanico más amplio de actores (fondos de pensiones, gestoras de patrimonios, inversores inmobiliarios tradicionales y privados, fondos soberanos, aseguradoras) con expectativas de rentabilidad más modestas, basadas en los fundamentales de los activos. Aún así, el escenario depende de lo que ocurra en el terreno político. Las grandes inmobiliarias españolas advierten de que los inversores internacionales están "empezando a asustarse" ante la incertidumbre política que actualmente presenta el país, al que "empiezan a mirar con mayor grado de prudencia".

La incertidumbre política, la inmigración, terrorismo, una hipotética salida del Reino Unido de la UE, o la desaceleración de la actividad en China y el empeoramiento económico fuera de Europa son algunas de las preocupaciones de los inversores que moderan el optimismo generalizado. Hay que destacar que la financiación ha desaparecido por completo de la lista de desvelos de la industria.

El informe recoge que la capital de España se mantiene en cuarta posición entre las más atractivas, detrás de Berlín, Hamburgo y Dublín. Entre octubre de 2014 y septiembre de 2015, Madrid había movilizado 5.000 millones de euros, situándose como el quinto mercado más activo de Europa. Barcelona asciende un puesto, al 12, y forma parte de grupo de 18 ciudades con buenas perspectivas de inversión en 2016, según los encuestados.

La incertidumbre política por la dificultad para formar Gobierno en España es el único riesgo a corto plazo para el mercado inmobiliario, actualmente en recuperación. La abundancia de capital, que seguirá llegando con fuerza, y la escasez de activos de calidad impulsarán en 2016 la promoción inmobiliaria y la inversión en sectores alternativos a los tradicionales. Así se desprende del informe Tendencias en el mercado inmobiliario en Europa 2016, elaborado por PwC y el Urban Land Institute, a partir de 550 entrevistas con los principales actores del sector.

Este año el ladrillo seguirá manteniendo su vigor. El 55% de los encuestados considera que el capital continuará fluyendo, gracias al escenario sostenido de bajos tipos de interés en Europa -y al consiguiente mayor atractivo de la inversión inmobiliaria respecto a la baja rentabilidad de la renta fija y a la volatilidad de los mercados de inversiones alternativas-. Asia y América serán de donde vengan los principales flujos de dinero más allá de la Unión Europa. Sin embargo, los activos de mayor calidad seguirán escaseando y aquellos disponibles estarán sobre valorados en prácticamente todos los mercados europeos, según el 63% de los entrevistados. En este contexto, la promoción y el desarrollo inmobiliario es para casi el 80% la mejor alternativa para comprar activos de calidad con buenas expectativas de rentabilidad.

El empuje de la promoción inmobiliaria se verá acompañada, a su vez, por un mayor protagonismo de otros de sectores, más allá de los comerciales y de oficinas, como son el sanitario y de salud, el hotelero, los alojamientos para estudiantes, los data centers o el logístico. Estos sectores alternativos, que el 75% de los encuestados considera ofrecen buenas oportunidades de negocio, están notando ya el efecto favorable de grandes fenómenos globales como la urbanización, el envejecimiento de la población y el desarrollo tecnológico. Los inversores oportunistas, atraídos por precios bajos y rentabilidades muy altas, están dando paso a un abanico más amplio de actores (fondos de pensiones, gestoras de patrimonios, inversores inmobiliarios tradicionales y privados, fondos soberanos, aseguradoras) con expectativas de rentabilidad más modestas, basadas en los fundamentales de los activos. Aún así, el escenario depende de lo que ocurra en el terreno político. Las grandes inmobiliarias españolas advierten de que los inversores internacionales están "empezando a asustarse" ante la incertidumbre política que actualmente presenta el país, al que "empiezan a mirar con mayor grado de prudencia".

La incertidumbre política, la inmigración, terrorismo, una hipotética salida del Reino Unido de la UE, o la desaceleración de la actividad en China y el empeoramiento económico fuera de Europa son algunas de las preocupaciones de los inversores que moderan el optimismo generalizado. Hay que destacar que la financiación ha desaparecido por completo de la lista de desvelos de la industria.

El informe recoge que la capital de España se mantiene en cuarta posición entre las más atractivas, detrás de Berlín, Hamburgo y Dublín. Entre octubre de 2014 y septiembre de 2015, Madrid había movilizado 5.000 millones de euros, situándose como el quinto mercado más activo de Europa. Barcelona asciende un puesto, al 12, y forma parte de grupo de 18 ciudades con buenas perspectivas de inversión en 2016, según los encuestados.