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Las ‘start ups’ europeas tienen una nueva capital

Berlín supera a Londres como la ciudad de la UE más atractiva para que el capital riesgo invierta en empresas emergentes

Claudia Nagel, una madre de tres niños y dueña de una exitosa carrera profesional en la filial de McKinsey en Berlín, tuvo hace cuatro años una idea que le cambió la vida. Cuando llegó a su casa, cargada con bolsas de la compra, tuvo problemas para encontrar la llave de su vivienda. En ese momento se preguntó cómo era posible, que en los albores del siglo XXI, la gente siguiera utilizando un instrumento que había sido inventado en el siglo VII antes de Cristo.

Nagel tardó un par de meses en encontrar una respuesta y cuando la tuvo, convenció a un colega para poner en marcha una startup que debía acabar para siempre con el fastidioso uso de las llaves metálicas para abrir puertas. Asi nació Kiwi.ki, un portal que ofrece una ingeniosa solución a todas las amas de casas, pero también a grandes empresas: una llave electrónica que abre las puertas mediante un pequeño transpondedor equipado con un sistema de radiofrecuencia.

Unos 15.000 edificios de Berlín ya han sido equipados con este sistema y la empresa de correos Deutsche Post ya comenzó a utilizar la llave electrónica en la capital germana. La meta de Claudia Nagel y sus socios es dotar a todas las viviendas en las grandes ciudades del país del nuevo sistema. Para hacer más atractiva su oferta, Kiwi.ki ya ofrece una técnica que permite abrir las puertas con un móvil.

En el verano de 2012, Christian Bertermann se había convertido en un joven frustrado tras fracasar en la venta de un Mercedes Benz 190 y un Golf IV que pertenecían a su abuela. No pudo encontrar un concesionario que le comprara los dos coches usados, lo que le inspiró para diseñar un modelo de negocio que debía llenar un vacío en la compraventa de coches usados en Alemania.

Bertermann, un especialista en Internet, y su colega y amigo Hakan Koc crearon el portal Auto1.com, que se especializa en valorar y comprar a particulares coches usados y los vende a un precio mayor a los concesionarios. El éxito fue inmediato y en tan solo tres años Auto1, que ya tiene una filial en España, da empleo en Berlín a más de 400 personas y está valorada en más de mil millones de dólares.

"Es un negocio muy simple", dijo Bertermann a la agencia Bloomberg. "Hemos creado una bolsa para coches usados utilizando la tecnología moderna para conectar a los vendedores con los compradores". El joven emprendedor y su socio, que recibieron una inversión de 500 millones de dólares, se preparan ahora para conquistar el mercado estadounidense.

Kiwi.ki y Auto1.com, junto a firmas pioneras del sector como Zalando, Rocket Internet y Wooga, son protagonistas de una extraordinaria dinámica que está cambiando radicalmente la imagen que tenía Berlín en el pasado reciente y que fue caracterizada por una frase pronunciada por el famoso exalcalde de la ciudad, Klaus Wowereit, cuando dijo en 2003 que su ciudad era "pobre, pero sexy". Trece años después, Berlín sigue siendo sexy, pero está dejando rápidamente atrás la imagen que tenía de ser una ciudad pobre, un poco caótica y con una alta tasa de paro. Más importante aun, la ciudad se convirtió en la última década en un poderoso imán que comenzó a atraer, gracias una rica oferta cultural y al desarrollo de una industria creativa y alquileres baratos, a miles de jóvenes con ganas de conquistar el mundo.

La dinámica que desarrolló la ciudad tuvo un momento culminante en 2015, cuando la ciudad logró destronar a Londres como la capital de las startups en Europa, un fenómeno que fue descubierto por la filial berlinesa de Ernst & Young (EY), que reveló en un informe reciente que los inversores internacionales habían destinado 2.100 millones de euros para promover el desarrollo de empresas emergentes en Berlín, de un total de 3.100 millones invertidos en todo el país.

Según el Barómetro de las Start Ups en Alemania, escrito por el especialista de EY Peter Lennartz, Berlin ya ocupa el primer lugar en Europa en concepto de volumen de inversiones, por encima de Londres, Estocolmo y París. El capital de riesgo que ha llegado a la ciudad ha servido para financiar a 183 empresas.

"Berlín ofrece un ecosistema muy profesional, casi óptimo", dice el experto de EY. "Para cocinar una buena paella se necesitan ingredientes de calidad y también experiencia. Berlín ofrece todos los elementos para que las startups prosperen en la ciudad. Berlín también se ha vuelto una metrópoli internacional y este desarrollo no ha pasado inadvertido para los inversores. Todos estos ingredientes han convertido a la ciudad en la capital europea de las startups".

Alexander Hüsing, director del portal deutsche-startups.de, un medio que vigila e informa desde hace ocho años el desarrollo del sector, comparte las conclusiones del informe publicado por EY, y añade otras ideas para explicar la evolución de Berlín. "A causa de la Guerra Fría, todas las grandes empresas se habían ido de la ciudad y los jóvenes licenciados de las universidades tenían que emigrar a otras ciudades para encontrar un buen trabajo. Todo esto comenzó a cambiar con la caída del Muro y, poco a poco, la ciudad comenzó a llenarse de gente joven con excelente formación. Las startups se desarrollaron y crecieron gracias a la llegada de estos jóvenes", señala Hüsing.

"Berlín es la capital en Europa más atractiva para jóvenes emprendedores", admite Wilhelm Lappe, un madrileño de origen alemán que llego a la ciudad hace dos años y medio para aprender el idioma de su abuelo. "Aquí hay mucho talento internacional y no es para nada difícil encontrar un buen empleo en el sector". "El ecosistema es ideal", añade el experto, que fundó no hace mucho junto con un grupo de colegas la plataforma Hispanic Start Up.

Los tres expertos consultados no creen que Berlin se convierta en una especie de Silicon Valley europeo, pero están convencidos de que el desarrollo del sector tiene una importancia crucial para la ciudad. "Según mis cálculos las startups dan trabajo bien pagado a más de 40.000 personas en Berlín. Las nuevas empresas pagan muy bien y el ambiente de trabajo es excelente. Las startups han logrado crear una nuevo y moderna industria en la ciudad", afirma el experto de EY.