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Pocos avances reales en la conciliación

Los empresarios valoran mucho la vida familiar, pero no todos toman medidas

¿Qué deben hacer las empresas para permitir a sus empleados conciliar vida laboral y familiar? La última edición del Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte para Negocios ha preguntado a los empresarios sobre el estado de la conciliación laboral en España por primera vez desde 2006. Y sus respuestas revelan que, aunque se está avanzando en la conciliación y la igualdad de oportunidades, la importancia que los directivos dan a estos temas no se refleja totalmente en la vida real.

Sobre el papel, los empresarios dan muchísima importancia a las medidas de conciliación laboral: un 78% de los encuestados hombres (y un 87% de las mujeres) creen que tienen un efecto muy positivo en la productividad y la motivación de sus empresas. Y con razón: centenas de estudios muestran que los empleados con una vida familiar más flexible trabajan mejor y tienen una mejor calidad de vida.

No solo es una cuestión de productividad: también tiene que ver con la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Y aquí también, sobre el papel, los encuestados le dan una enorme importancia: siete de cada diez lo consideran un tema "mucho o bastante" estratégico para su compañía. Sin embargo, solo un 44% tiene adoptadas políticas concretas para avanzar.

En todo caso, los empresarios tienen cada vez más claro que la conciliación laboral es responsabilidad de la empresa y el perfil de las ayudas ha cambiado en consecuencia. Hace ya 15 años que la mayoría de las firmas ofrecen medidas a sus empleados, y su proporción sigue en aumento. La más utilizada, y la que más se ha popularizado en la última década, es la flexibilización horaria: nueve de cada diez compañías encuestadas dan esa opción a su plantilla, en todo o en parte. El 82% tiene a algún trabajador que ha cambiado sus horarios.

Otras medidas, como la jornada reducida (con la consiguiente reducción salarial) o el trabajo a tiempo parcial también han ganado popularidad. Por primera vez, el Barómetro registra la extensión del teletrabajo, una opción en auge gracias a la robotización del sector de los servicios y la popularización de la banda ancha: el 43% de las empresas la ofrece a sus empleados, pero solo un 7% del total da a toda su plantilla la posibilidad de trabajar desde casa.

Evidentemente, es en la industria tecnológica donde más posibilidades hay para el teletrabajo: ocho de cada diez empresas del sector tienen a algún empleado que trabaja fuera de la oficina. El sector de la banca y finanzas es el más reacio, probablemente por razones de seguridad.

Hay acciones más directas en pro de la conciliación que han cambiado su perfil. Si en 2006 el 42% de las empresas ofrecían ayudas económicas directas a empleados con familiares dependientes, esa cifra se ha reducido al 32% este año. Sin embargo, ha aumentado el porcentaje de empresas que asisten a los dependientes de sus empleados, sea directamente o a través de convenios con empresas. Mientras, solo un 18% ofrece a sus empleados la opción de una guardería.

Donde aún se está muy lejos es en la educación para la igualdad de oportunidades. Solo una de cada cinco empresas tiene programas de formación de este tipo, una proporción menor que en 2003. Una de las consecuencias es que, en 2016, solo un 35% de las empresas encuestadas afirman haber aumentado el número de mujeres con puestos de responsabilidad gracias a estas políticas. La cifra es una mejora con respecto a hace diez años. De un punto porcentual.