Los directivos abren la puerta a más plantilla

Solo un 15% de las empresas encuestadas por el Barómetro de 'Negocios' planea despedir en los próximos seis meses

Por mucho que la situación política y económica haya hecho reaparecer las dudas sobre el futuro de la economía española, el porcentaje de empresas españolas que planea despedir personal ha vuelto a niveles previos a la crisis, según el Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte para Negocios. Aun así, la cautela predomina en las previsiones de futuro, y en muchos sectores las buenas intenciones pueden tener que revertirse a corto plazo.

Solo un 15% de los empresarios encuestados prevé reducir plantilla durante el primer semestre de 2016, mientras que uno de cada tres pretende aumentarla. Aunque los pronósticos de los directivos con respecto a su personal suelen ser cautos, la tendencia es más que positiva. La encuesta de población activa publicada el jueves por el INE reflejaba un descenso del paro de 678.000 personas, el mayor registrado en la serie histórica.

Los críticos afirman que los datos del desempleo solo reflejan un incremento del trabajo precario. Sin embargo, los datos del Barómetro indican que la destrucción de empleo fijo también se está frenando. Solo un 8% de los encuestados cree que va a reducir su número de empleados fijos, frente al 12% que opinaba lo mismo hace seis meses.

Sin embargo, hay algunos nubarrones que pueden empezar a descargar en cualquier momento. La suma de la consolidación del sector y la creciente digitalización sigue siendo una espada de Damocles sobre miles de empleados de banca. La caída en picado de los precios del petróleo ha de obligar al sector energético a adelgazar plantilla, al igual que en el sector primario, donde el bajón de la demanda y los consiguientes precios bajos de las materias básicas hacen insostenibles negocios enteros.

Por otro lado, el sector de la hostelería sigue optimista, al calor de los buenos datos de 2015: seis de cada diez empresarios turísticos pretenden contratar este semestre. La mayoría de los directivos de la industria de los bienes de consumo y la mitad de los farmacéuticos y de la industria tecnológica opinan igual. Incluso las inmobiliarias se atreven a planear un crecimiento.

No es de extrañar que las empresas esperen contratar personal una vez se hayan disipado las dudas sobre el futuro. Salvo en los sectores de la energía y la construcción, la mitad o más de los empresarios piensan que van a aumentar su producción o facturación durante los primeros seis meses de 2016, especialmente en sectores como el de la hostelería y el sanitario.

Aun así, hay dudas crecientes. El 20% de las empresas encuestadas facturó menos que en el semestre anterior, el doble de lo esperado. Y hay más empresas que esperan una caída en la facturación que en el último sondeo. La relación entre facturación y empleo es evidente: el incremento de la cartera de pedidos es el principal motivo por el cual los directivos justifican sus intenciones de contratar.

La mayoría de los encuestados también espera que sus beneficios antes de impuestos crezcan durante 2016, especialmente en el sector servicios. Solo la industria de la distribución está dividida acerca del futuro: un 44% de los empresarios cree que sus rendimientos van a crecer mientras que otro 44% espera que disminuyan. Una incertidumbre reflejo de los márgenes decrecientes del sector por el ascenso del comercio electrónico, entre otros motivos.

En todo caso, todas estas buenas intenciones dependen de una situación económica favorable. Para uno de cada tres encuestados, la buena coyuntura ha sido uno de los motivos que les ha llevado a contratar durante el segundo semestre de 2015. Y para que esto siga siendo así, las incertidumbres acerca del futuro de la economía española y global no deberían agravarse.