El precio de la luz y los carburantes hacen bajar el IPC un 0,3% en enero

El índice retrocede tres décimas respecto a diciembre. El diferencial con la zona euro se amplía

La energía vuelve a marcar el paso de los precios del consumo, que experimentan la mayor etapa de deflación de la historia económica reciente. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado este viernes su estimación inicial de cómo se habría comportado el índice de precios de consumo este mes. Y, según sus cálculos, vuelve a terreno negativo: la tasa anual del IPC habría retrocedido en enero un 0,3%, lo que supone una caída de tres décimas respecto a diciembre, cuando había reflejado una variación anual  nula (0%). En tasa mensual, el retroceso es del 1,9%.

El índice armonizado, que se utiliza para la comparación con el resto de la zona euro, también retrocedió en tasa anual tres décimas, hasta marcar una caída del 0,4%. Por el contrario, según ha informado Eurostat, el promedio de la zona euro registró un leve repunte, de modo que los preciios suben un 0,4%, frente al 0,2% de enero. De este modo, el diferencial entre la economía española y el conjunto de la zona euro vuelve a ampliarse, lo que ayuda a la competitividad de los bienes y servicios producidos en España.

En la breve nota con la que acompaña este indicador adelantado, el INE apunta que el -0,3% en tasa anual "se explica, principalmente, por la bajada de los precios de la electricidad". En enero, entra en vigor la nueva orden de peajes del Ministerio de Industria, en la que se rebaja el coste de la parte regulada en el recibo de la luz. Industria estima que esa medida producirá una bajada media en el recibo de 2,8% respecto al mismo mes de 2015 y del 0,7% con relación a diciembre.

Además, la factura también se verá aminorada por el coste de la electricidad, ya que este enero la mayor aportación de la energía eólica y de la hidráulica ha reducido hasta un 48% el precio en el mercado mayorista en la primera quincena del mes respecto al mismo periodo de 2015. Esta parte del recibo de la luz, liberalizada, supone casi un 40% del total que se factura al consumidor.

Descenso del gasóleo

Con la inflación subyacente (la medición de los precios que excluye a la energía y los alimentos frescos por su volatilidad) creciendo cerca del 1% anual, la otra fuerza deflacionista sigue siendo el petróleo. El barril de brent rondó este enero los 30 dólares, cuando en el arranque de 2015 osciló alrededor de los 45 dólares.

En los precios de los carburantes, eso se ha notado más en el gasóleo, combustible que utiliza más del 70% de los vehículos en España, que en la gasolina. Así, el litro de diésel, según el último boletín petrolero de la UE, se pagaba esta semana a una media de 0,91 euros, un 15% menos que en enero del año pasado. El precio medio de la gasolina se queda en 1,1 euros por litro, un caída del 4% respecto al inicio de 2015.

Con el retroceso que el INE estima para este mes de enero, los precios del consumo enlazan año y medio en tasas negativas, con la mínima excepción del verano pasado (con mínimos repuntes del 0,1% en junio y julio) y de diciembre de 2015, cuando la variación anual del IPC fue nula (0%).