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Una aplicación de lo más higiénica

Get Your Hero pone en contacto a particulares con trabajadores del servicio de limpieza a cambio de una comisión del 20%

Si es incapaz de juntar tiempo o ganas para poner la casa en condiciones y acude a Internet en busca de la solución, lo más probable es que acabe en la web de Get Your Hero, una plataforma que pone en contacto a usuarios con profesionales de la limpieza. Es una startup española pese a que sus tres fundadores son alemanes y su nombre está en inglés y es difícil de popularizar en castellano. El proyecto, que nació en Barcelona en octubre de 2014 de la mano de unos jóvenes emprendedores que se habían conocido unos meses antes en un congreso de negocios, recaudó 1,5 millones de euros en junio del año pasado del fondo Seaya Ventures (propiedad de Beatriz González, hija del presidente del BBVA, y Michael Kleindl).

El funcionamiento de la plataforma es similar a otras como Uber o Cabify (transporte de pasajeros): por un lado, capta limpiadores que buscan clientes y, por otro, particulares que necesitan un servicio de limpieza en viviendas. Get Your Hero no integra a estos limpiadores en su plantilla. Estos cotizan en el régimen de autónomos e informan cada semana del horario en el que estarán disponibles para la empresa, que escoge al profesional más adecuado conforme recibe los encargos. La duración mínima de un servicio es de dos horas y media. La tarifa es de 11,90 euros por hora para los usuarios habituales y de 12,90 para los ocasionales. La firma se queda con una comisión del 20%. Todo es legal.

Sebastian Gmelin, uno de los fundadores, explica que la idea surgió de sus propias experiencias: "Los tres veníamos de fuera y teníamos problemas para encontrar ayuda doméstica sin recurrir a la economía sumergida". Junto a Sebastian Janus y Henrik Beckmann, decidió introducir en España un modelo que nació en Estados Unidos y que por entonces ya funcionaba en otros países de Europa.

Primeros fondos

Una idea sencilla

» Tres alemanes. Sebastian Gmelin, Sebastian Janus y Henrik Beckmann se conocieron en Barcelona y allí fundaron Get Your Hero en octubre de 2014. Empezaron con un capital de 200.000 euros de 'business angels' y en 2015 el fondo Seaya invirtió 1,5 millones.

» Rápida expansión. Get Your Hero acabó comprando su rival Helpling en España y se quedó con su operación en París. Aparte de Barcelona, están en Madrid, Málaga, Valencia, Oviedo, Bilbao, Palma de Mallorca y Milán.

Para comenzar a operar, el equipo recaudó 200.000 euros a través de business angels. Empezaron casi al mismo tiempo en que aterrizaban en España rivales como Domesting o Helpling, surgida de una de las mayores incubadoras de start-ups alemanas, Rocket Internet. "Al principio solo estábamos en Barcelona y teníamos cinco limpiadores. Ya había webs en las que cualquiera podía inscribirse y que decían tener más de 100.000 profesionales. Pero solo les ayudaban a conseguir un cliente al mes o al año.

"Nosotros pensamos que debes dar bastante trabajo para poder tener gente buena, así que mantenemos a nuestros profesionales con una ocupación alta", afirma Gmelin.

El sistema de captar clientes para limpiadores dados de alta como autónomos no es nuevo y se da en España desde hace varios años. La diferencia es que la principal herramienta de estas empresas no es una plataforma digital, sino el teléfono. La responsable del área de Emprendeduría de la Unidad de Innovación-UPF Business Shuttle, Susana Domingo, explica que lo novedoso de firmas como Get Your Hero radica "en el aspecto de modernidad" que le dan a un negocio que parecía anticuado. "Los precios no son más baratos. Venden lo mismo, pero enfocado de otra manera", explica. A esto se suma el poder de la Red: "El mercado de la limpieza está muy fragmentado y las empresas suelen ser familiares. Pero cuando tu base es Internet, puedes crecer mucho".

Mercadillo digital

Los marketplaces o sitios web donde los usuarios pueden realizar intercambios han evolucionado mucho desde que apareciera eBay en otoño de 1995 y ya no se limitan a la compraventa de bienes, sino que en los últimos años han proliferado aquellos que permiten ofrecer y contratar servicios.

España se ha subido a la ola con startups como Cabify, dedicada al transporte urbano de pasajeros; Glovo, con repartidores que te hacen la compra; Chefly, donde se puede cocinar o adquirir comida casera, o Sharing Academy, donde los universitarios ganan dinero dando clases de refuerzo sobre las asignaturas que ya han aprobado.

El profesor del Departamento de Dirección General y Estrategia en ESADE, Jordi Vinaixa, atribuye la popularidad de este modelo entre los emprendedores a una barrera de entrada "aún más baja" que la de las tecnológicas: "Te limitas a juntar un vendedor con un comprador y, a partir de ahí, cada uno ve cómo hace su negocio. El reto está en conseguir un tráfico suficiente para que funcione".

La responsable del área de Emprendeduría de la Unidad de Innovación-UPF Business Shuttle, Susana Domingo, considera que la crisis también ha contribuido al aumento de la popularidad de los marketplaces: "Es un modelo innovador que ha aparecido cuando la gente empezó a racionar sus gastos. El consumidor ha visto en ellos una forma de mantener su nivel de consumo a un menor precio".

Vinaixa asegura que para crear un marketplace basta con identificar una ineficiencia del mercado, como el alto precio de los taxis, la falta de tiempo para hacer la compra o para cocinar.

Y rápido. Antes de cumplir un año, Get Your Hero ya había comprado el negocio de su rival Helpling en España, que incluía la cesión de su filial parisiense. En la actualidad, Get Your Hero cuenta con 25 empleados y opera en Barcelona, Madrid, Milán, Roma y se acaba de estrenar en Málaga, Valencia, Palma de Mallorca, Oviedo y Bilbao. Gmelin descarta la idea de tener a su flota de limpiadores como asalariados por una cuestión de costes: "Son prohibitivos, esta es la razón por la que no suele haber empresas que solo limpien casas de particulares. Para que el empleo directo sea rentable habría que bajar al salario mínimo, y así, la gente no se presentará. Además, no tendrían suficientes incentivos. Nosotros no tenemos supervisores, debemos fiarnos de ellos y de las valoraciones de los usuarios. Con nuestro modelo, el profesional se entiende a sí mismo como su propio jefe y cuida más la calidad".