Bruselas rechaza el primer presupuesto de Portugal para 2016

El comisario europeo cree que el déficit se disparará al 3,4% con las previsiones del Gobierno socialista

La Comisión Europea no ha aceptado el primer presupuesto presentado por el Gobierno socialista para 2016. Según la carta enviada el miércoles por el comisario Pierre Moscovici, las previsiones macroeconómicas presentan serias dudas y por ello pide explicaciones. Según las cuentas de Bruselas el déficit de Portugal saltará al 3,5% del PIB y no al 2,6% como prevé el ejecutivo luso.

En la carta, el comisario señala la discrepancia con el déficit estructural para 2016, que el Gobierno portugués deja en el 1,1% y la CE fijó, en junio de 2015, en el 0,7%. Tampoco se cree Bruselas unas previsiones económicas sustentadas sobre un crecimiento económico del 2,1% cuando el FMI apuesta por un 1,5% y la misma CE por el 1,6%.

También levanta serias dudas, que se reduzca el déficit con un aumento del gasto público, al adoptarse ya el aumento del salario mínimo (de 505 euros a 530), la actualización de pensiones, el fin del recorte de salarios a funcionarios, entre otras medidas, y una disminución de ingresos a causa de la bajada del IVA de la restauración (del 23% al 13%) o la eliminación de la sobretasa en la declaración de la renta.

El primer ministro portugués, António Costa, ha quitado relevancia a la carta de Bruselas, calificándola de una mera petición de detalles técnicos, como ha sucedido anteriormente con otros países. Efectivamente, el procedimiento no es anormal, pues anteriormente, como hoy ha recordado Moscovici, también se advirtió a los gobiernos de Italia, Bélgica, Francia o Austria, aunque siempre se acabó con una rectificación con el objetivo de mayor austeridad.

Ese es el gran obstáculo para el Gobierno socialista, que vive entre las exigencias de Bruselas y las exigencias del PC y el Bloco de Esquerda; estos le garantizan la mayoría en el parlamento y por tanto, la aprobación del presupuesto, que aún no ha entrado en la cámara para su debate. El PC ya ha afirmado que el Gobierno no tiene un cheque en blanco. PC y Bloco ya han anunciado que no admitirán un presupuesto más restrictivo.

Según la cadena de televisión TVI, la diferencia entre Bruselas y Lisboa es una cuestión de 2.200 millones de euros, más de un punto del PIB nacional.

“Estamos a la espera de la respuesta de Lisboa", ha declarado hoy Moscovici. "Espero conclusiones en los próximos días, con perspectivas comunes para que el Presupuesto portugués, al final, sea coherente con las reglas del Pacto de Estabilidad y con los compromisos asumidos por Portugal".

Las dudas de Bruselas no son las únicas. El mismo Consejo portugués de Finanzas Públicas, que dirige Teodora Cardosa, calificó las previsiones del presupuesto presentado la pasada semana de "poco prudente" y con "riegos relevantes". En la misma línea se han pronunciado las agencias de rating Standard and Poors, Fitch y Moody's.

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