El beneficio del Santander crece un 2,6% en 2015 hasta 5.966 millones

El banco reduce la morosidad en todos los mercados excepto Brasil

El Santander ganó el año pasado 5.966 millones, un 2,6% más que en 2014. La entidad ha provisionado 600 millones ante los litigios que mantiene en Reino Unido por unos seguros vendidos por filiales antes de ser adquiridas por el Santander. Sin este cargo, el resultado hubiera crecido un 12,9%. El beneficio por acción cayó un 15,9% por la última ampliación de capital. Según la presidenta Ana Botín, los títulos de la entidad en Bolsa han bajado un 35% en 2015, “castigados por la situación de Brasil”, aunque el banco ganó el 13,5% más en aquel país.

Los beneficios del Santander son el resultado de muchos efectos, a veces contradictorios, ya que tiene una presencia relevante en nueve países, algunos de economías emergentes y otros de zonas desarrolladas. Eso, entre otros efectos contables, permite al banco recuperar provisiones en algunos países ante la caída generalizada de la morosidad (excepto en Brasil), al tiempo que debe incrementarlas en otros.

A lo largo de 2015, la mayor parte de los extraordinarios positivos se apuntaron en la primera mitad del año y gran parte de los negativos, al final. De ahí que el resultado neto del último trimestre del año sea de solo 25 millones, con una caída del 98% sobre el mismo periodo de 2014.

El Santander sufre el bajón de la economía brasileña, “que seguirá con problemas este año y el que viene”, admitió Botín, mientras se beneficia del tirón de Reino Unido. En este país ganó 1.971 millones, un 26,6% más, lo que supone 1.000 millones más que en España (obtuvo 977 millones, un 18,2% más) y 300 millones más que en Brasil, donde logró 1.631 millones (un 13,5% más).

Botín dedicó buena parte de la presentación a defender que pese a que Brasil atravesará un túnel económico, el banco saldrá airoso porque está reduciendo los créditos “para bajar los riesgos”. “Cumpliremos los objetivos de crecimiento y subiremos el beneficio en moneda local, en reales”, aseguró. Otra cosa será lo que ocurra cuando el banco los cambie a euros. Además de la caída en Bolsa en 2014, el Santander ha perdido un 12,5% en lo que va de enero. “Todo el castigo es por Brasil”, insistió Botín, “la situación política influye muy poco”, añadió.

En España, al igual que en otros países, los resultados del Santander se han logrado por las menores provisiones y la reducción de costes. “La competencia en los créditos y los bajos tipos de interés han golpeado los márgenes”, admitió José Antonio Álvarez, consejero delegado. Solo la reducción de las dotaciones en un 43% permitió que el beneficio de España subiera un 18%. El objetivo del banco ahora es centrarse en las pymes, así como en los clientes vinculados, que son los más rentables porque tienen varios productos, y en los digitales. Estos dos últimos objetivos se extienden a todos los países donde están presentes.

En España el crédito cayó un 3% por la menor contratación de las Administraciones Públicas, que se financian con el paraguas del Estado, y las menores hipotecas. Con la nueva cuenta 1,2,3 ha captado 237.000 clientes de otras entidades y ya cuentan con 860.000 usuarios, de los que 50.000 son pymes. Ana Botín comentó, en tono jocoso, que, hasta ahora, ella no había domiciliado todos los recibos en el Santander, por lo que no tenía el producto 1,2,3 completo. La presidenta dijo que esperaba cumplir todas las condiciones pronto y recibir la acción de regalo.

Botín no quiso entrar en la polémica entre el Banco de España y el Ministerio de Economía sobre un nuevo modelo de supervisión. “Puede ser el que se propone u otro diferente porque todos ellos son viables y elevan la transparencia en la gestión”, comentó. Tampoco opinó sobre las palabras de Miguel Fernández Ordóñez, exgobernador del Banco de España, que afirmó que la mala actuación del PP elevó el coste del rescate de Bankia. “No comment sobre ese asunto”, dijo. Tampoco concretó cuál iba a ser la inversión de la entidad en tecnología, uno de los grandes retos de la entidad.

Escenario desafiante

El Santander ha obtenido 283 millones con la compra del Banco Internacional de Funchal (Banif) de Portugal, por la valoración a la que adquirió la entidad. Este asunto ha sido polémico para el nuevo Gobierno de Lisboa. “Fue el mejor acuerdo para todas las partes”, aseguró Botín.

La situación de 2016 no será fácil: “Es un escenario desafiante, con un entorno macroeconómico peor de lo que esperábamos. Sin embargo, cumpliremos los objetivos de 2018 anunciados en septiembre pasado”, aseveró Botín. El Santander deberá elevar el dividendo en efectivo entre un 30% y 40%, así como el dividendo por acción cada año; el capital de máxima calidad, CET 1 fully loaded, debe estar en el 11% (frente al 10,05% actual), subir el beneficio por acción al 10% mínimo (en 2015 cayó un 16%) y mejorar la eficiencia al 45%, frente al 47,6% actual. “No es fácil cumplir los objetivos, pero lo conseguiremos elevando un poco el beneficio este año”, concluyó Botín.

 

 

El Banco Santander logró en 2015 un beneficio atribuido consolidado de 5.966 millones de euros, lo que supone un aumento del 2,6% con respecto a 2014. El banco afirma que el beneficio ordinario —es decir, sin el efecto de los resultados no recurrentes—, crece diez puntos más, un 13%, y se sitúa en 6.566 millones de euros. Como la mayor parte de los extraordinarios positivos se apuntaron en la primera mitad del año y la mayor parte de los negativos se han contabilizado al final, el resultado del último trimestre del año es de solo 25 millones, con una caída del 98%.

La entidad ha obtenido durante el año 1.118 millones de euros de resultados no recurrentes, de los que 835 millones de euros proceden de la reversión de pasivos fiscales en Brasil y 283 millones de Banco Internacional de Funchal (Banif) que asegura que ha destinado a distintas dotaciones que no especifica. Además, ha constituido un fondo de 600 millones de euros adicionales para cubrir eventuales reclamaciones por la comercialización de seguros de protección de pagos en Reino Unido.

En conjunto, las dotaciones para insolvencias continúan bajando y se sitúan en 10.108 millones de euros, un 4% menos que las realizadas en 2014. En cuanto a la tasa de mora, ésta se sitúa en el 4,36% para el conjunto del grupo, con un descenso de 0,83 puntos en un año. La mora baja en todos los mercados excepto Brasil, que pesa el 8% de los créditos del grupo.

Menos morosidad

Es significativo el descenso de la morosidad en los principales mercados, Reino Unido, España y de Santander Consumer Finance (SCF), que representan, respectivamente, el 36%, 20% y 9% de los créditos a clientes del grupo. SCF registra el mayor descenso, un 1,4 puntos, hasta situarse en el 3,4%; seguido de España, donde baja 0,85 puntos, hasta el 6,53%, y de Reino Unido, donde desciende 0,27 puntos, hasta 1,52%. En Brasil crece en 0,93 puntos en el año, hasta 5,98%.

El grupo contaba a cierre del año con un volumen de riesgos morosos y dudosos de 37.094 millones de euros, 4.615 millones menos que a cierre de 2014, para los que tiene constituidas provisiones por importe de 27.121 millones. Esto significa que el 73% de los morosos están provisionados, lo que supone seis puntos más que hace un año.

España aporta el 12% del beneficio

El ratio de capital CET1 fully loaded, el que asume las exigencias de capital que estarán vigentes el 1 de enero de 2019, se sitúa en el 10,05%, lo que supone 0,4 puntos más que hace un año. El objetivo del banco es alcanzar el 11% en 2018.

El 56% del beneficio tiene su origen en Europa y el 44% en América. Por países, la mayor aportación corresponde a Reino Unido, con un 23%, seguido de Brasil (19%), España (12%), Estados Unidos (8%), México (7%), Chile (5%), Portugal, Argentina y Polonia (4% cada uno de estos tres países). Santander Consumer Finance que desarrolla su actividad en más de una decena de países en Europa, especialmente en Alemania, España y Países Nórdicos, aporta ya el 11% del beneficio, tras ganar 938 millones, con un crecimiento del 18%.

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