Bruselas avisa del riesgo de la alta deuda pública en España

El Informe sobre la Sostenibilidad Fiscal 2015 recomienda ajustes fiscales estructurales ante un endeudamiento público que no dejará de subir hasta 2017

“Los elevados niveles de deuda pública suponen una fuente de vulnerabilidad para la economía española”. La Comisión Europea sigue una línea clara: el Informe sobre la Sostenibilidad Fiscal 2015, presentado este lunes, recomienda ajustes fiscales estructurales ante un endeudamiento público que supera el 100% del PIB y no dejará de subir hasta 2017. Ese informe llega después de que este diario publicara ayer que Bruselas alerta a España de los “riesgos políticos” ante las dificultades para formar Gobierno. Bruselas reitera que quiere “estabilidad”.

La Comisión Europea evitó pronunciarse en rueda de prensa sobre los efectos de la inestabilidad política y simplemente reiteró que quiere un “Gobierno estable”, sin aludir a los riesgos que identifica el informe España 2016, que se publicará el 24 de febrero y a cuyo borrador ha tenido acceso EL PAÍS. Bruselas dice que es pronto para evaluar el impacto económico del actual impasse político. El ministro de Economía en funciones, Luis de Guindos, sí admitió en unas declaraciones a Capital Radio que ve a la Comisión Europea “preocupada”.

“El proceso de formación de Gobierno continúa y la Comisión ofrecerá una evaluación de los riesgos [políticos] a finales de febrero”, aseguró un portavoz del brazo ejecutivo de la UE. Bruselas espera también una actualización del presupuesto español —con ajustes adicionales— una vez se haya formado Gobierno.

Esperar y ver, en fin, es la divisa de las instituciones europeas en este momento. Pero el reguero de informes que van apareciendo lanza un mensaje tras otro en la misma dirección: el Informe sobre la Sostenibilidad Fiscal 2015 pone el énfasis en los desafíos del sector público español a medio plazo. Con el paro y el déficit más elevados de la UE previstos para este año —mano a mano con Grecia—, la deuda pública cerró 2015 por encima del 100% del PIB, y no dejará de crecer al menos hasta 2017, según la Comisión.

El Ministerio de Economía, por el contrario, sostiene que el pico máximo de endeudamiento público ya se ha alcanzado. Bruselas sostiene que la deuda seguirá en torno al 100% del PIB al menos hasta 2010, por lo que reitera la necesidad de activar ajustes fiscales estructurales: recortes del gasto público o alzas de impuestos permanentes, que no estén sujetos a la evolución del ciclo económico.

Vulnerabilidad

Ese último informe coincide, grosso modo, con las bolsas de vulnerabilidad identificadas por el borrador del estudio España 2016, que incide en los riesgos derivados de la alta deuda pública, pero también privada y exterior. Más allá del sector público, el elevado endeudamiento —en torno al 280% sumando público y privado— deja muy expuesta a la economía española a un nuevo shock en los mercados internacionales, tanto por la desaceleración de los emergentes y China como por un nuevo lío en la periferia de Europa: en Italia, Portugal o Grecia.

España entró en la crisis del euro con una de las deudas públicas más bajas de la UE, un 36% del PIB. El récord mundial de paro —que sobrepasó el 25%, con más de seis millones de personas desempleadas— y el coste en las prestaciones disparó el déficit público y acabó dejándose notar en la deuda, así como los sucesivos rescates al sector financiero.

La situación europea es menos espinosa que la española, aunque los niveles de deuda están por encima del 80% del PIB de la zona euro y una decena de países presentan riesgos. “El legado de la crisis ha sido particularmente severo en los altos niveles de endeudamiento público y privado, que hacen más difícil el desapalancamiento”, asegura Marco Buti, director general de Asuntos Económicos de la Comisión. En España, la deuda privada ha pasado del 220% al 180% del PIB. Pero la pública ha tomado, con creces, el relevo.