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El supervisor afina la fórmula de las provisiones de la banca

El sector cree que la nueva normativa no le supondrán nuevas provisiones

El Banco de España inició ayer el periodo de consultas de la nueva circular que adaptará las normas españolas de las provisiones a las que se aplican internacionalmente. Fuentes consultadas estiman que, en conjunto, al sector no le supondrá un incremento de provisiones, pero habrá bancos que sí tengan que elevar sus dotaciones mientras que otros, los que tengan mejores empresas entre su clientela, liberarán parte del dinero aparcado en el balance.

Según diferentes expertos consultados, el complejo texto contable conocido ayer pretende ser más selectivo y afinado en el uso de las provisiones, que es la partida que utilizan los bancos para anticipar el impago de los créditos a sus clientes. Hasta ahora se seguía un criterio estandarizado para determinar cuándo y cuánto dinero había que colocar ante el posible impago de un crédito.

A partir de julio de este año, cuando previsiblemente entre en vigor la circular, se harán las dotaciones "expediente a expediente, lo que supone que si un banco tiene créditos concedidos a empresas más débiles, deberá provisionar más dinero y si son firmas muy solventes, menos", apunta un responsable de una gran entidad.

Criterios internacionales

Este modelo acaba con la fórmula de "provisiones subestándar", un complejo criterio que solo existía en España. El supervisor se ha adaptado a la norma internacional IFRS 9, que entrará en vigor en 2018.

Desde mediados de 2016 existirán las provisiones específicas individuales y colectivas. Estas últimas obligarán a un banco a dotar una cantidad cuando se presta a una empresa que pertenezca a un sector de riesgo, aunque esté al corriente de pago. Otra novedad será que cuando se empiece a impagar un crédito a una empresa, o uno destinado al consumo de un importe relevante, la dotación se realizará de golpe y no poco a poco, como sucedía hasta ahora.

El nuevo sistema también permitirá a las entidades utilizar sus propios criterios internos de gestión del riesgo para provisionar, si el supervisor los ha validado. Todos los grandes bancos los tienen.