Bruselas presiona al Gobierno portugués para bajar el déficit al 2,6%

El ejecutivo socialista pronostica un crecimiento del 2,1% y anuncia subidas de impuestos en tabaco y combustibles

Las autoridades europeas han obligado al Gobierno socialista portugués a realizar un presupuesto para 2016 en donde el déficit del Estado baje al 2,6% del PIB, y no al 2,8% tal y como prometía su programa electoral.

El borrador entregado hoy a Bruselas prevé además una rebaja de la deuda al 126% (actualmente está en el 130%) y un crecimiento del 2,1%, una décima menos que en su programa electoral, pero seis décimas más de lo que prevé el FMI para Portugal.

Desde que en noviembre cambió el ejecutivo conservador por uno socialista, se han ido levantando las medidas de recortes establecidos en 2011 con la llegada de la troika y el rescate financiero del país. En el presupuesto para 2016, el Ejecutivo contempla una actualización de pensiones, una subida del salario mínimo (de 305 a 350 euros), complementos salariales, reducción de la sobretasa en el pago del IRPF..., todas medidas que significan aumento del gasto público. Una de sus promesas estrella, la bajada del IVA de la restauración del 23% al 13% la ha retrasado a julio para que el impacto de la menor recaudación no sea tan grave. También retrasa a octubre, la reducción de la jornada laboral del funcionariado público a las 35 horas semanales.

"Es un presupuesto responsable", ha explicado el ministro de Finanzas, Mário Centeno, "que favorece el crecimiento económico, la creación de empleo, la reducción de las desigualdades sociales, la reducción del déficit y de la deuda".

Del lado de los ingresos extra, el ministro de Finanzas ha anunciado que subirán los impuestos sobre el tabaco y los combustibles, con el se calcula recaudar 400 millones de euros más. Nada más, el resto vendrá por el combate al fraude fiscal, el aumento de la actividad económica y por el consumo interno, en el que se confía al poner más dinero en los bolsillos de los ciudadanos. A la vez, prevé la bajada del paro al 11,2%.

Las cuentas han sido calificadas de "poco prudentes" por el Consejo de Finanzas Públicas, que dirige Teodora Cardoso. Según este organismo público, las previsiones macroeconómicas del Gobierno “presentan riesgos relevantes”. Este informe es realizado a petición del Ejecutivo y se adjunta al mismo borrador presupuestario. En él se señala que las previsiones son optimistas especialmente en un contexto de fuerte incerteza en cuanto a la evolución de la economía mundial. Se ha apostado por “el consumo interno como principal motor del crecimiento de la economia “, señala el CFP.

El organismo añade que los objetivos dependerán de adoptar medidas "estructurales capaces de compensar la pérdida de competitividad que caracterizó a la economía en la década que precedió a la crisis”.