Inventores con todos los tornillos

Micaton, una herramienta lanzada en 2014 por dos ingenieros gallegos, llega a Norteamérica

Atornillar con una mano sin que el tornillo se caiga con un sencillo soporte pensado tanto para profesionales como para manitas de fin de semana. Eso logra Micaton, el sujetador de tornillos patentado por dos ingenieros vigueses que comenzaron a comercializarlo a principios de 2014 y que ahora desembarcará en Estados Unidos. En 2015 lograron encargos por medio millón de euros de un producto cuyo coste por unidad ronda los dos euros.

El artilugio es un pequeño cilindro hueco que se inserta en la punta del taladro o destornillador. Un potente imán sujeta el perno, y parte de su cuerpo es de goma deformable, lo que permite tanto proteger la superficie en la que se atornilla como una aproximación a ella con el máximo de potencia de la herramienta que se use. Esas características ya existían por separado en varios productos, pero Micaton las agrupa en uno tras más de cuatro años de desarrollo. El trabajo que requiere que una idea se convierta primero en invento y luego en negocio viable.

La denominación del sujetatornillos viene de Micaton Ergonomics SL, la empresa que fundaron en 2010 Michael W. Pérez y Luis Vaamonde Cotón aprovechando el nombre del primero, el apellido del segundo y la experiencia de ambos en sus empleos previos en fabricación de muebles y electrónica naval. Durante cuatro años, con financiación propia y familiar, se volcaron en mejorar su idea con pruebas profesionales en grandes empresas hasta dar con el producto que es hoy. “Si hacíamos algo, tenía que ser lo mejor”, dice Michael. Pero no lograban colocarlo en el mercado. Hasta que a finales de 2013 contactaron con Roberto Marijuán y Juan José Romero, consultores de marketing, comunicación y ventas. Roberto recuerda lo mal que se encontraron las cuentas de la empresa y lo imposible que les era conseguir en los bancos el dinero que necesitaban para comercializar Micaton. Buscaron financiación privada y la encontraron en Redinvest, la red de inversores del Círculo de Empresarios de Galicia. “Les pedimos 60.000 euros y nos dijeron que o nos daban 120.000 o nos íbamos a quedar por el camino, pero que a cambio Juan José y yo nos teníamos que integrar en la empresa para empezar a vender el producto, sin esperar a seguir mejorándolo”. Hoy son seis las personas que trabajan en la firma.

En 2015 Micaton fue elegido mejor invento del año en la feria Ferroforma de Bilbao, la principal del sector ferretero en España. También son Premio Joven Empresario del Año de Pontevedra. Galardones que reconocen su éxito en todo tipo de mercados, tanto en ferreterías minoristas de una quincena de países europeos, principalmente España y Francia, como a través de Internet en los 87 países a los que ya han enviado algún Micaton —se vende en blísteres de varias unidades o con otros accesorios—, o grandes empresas de la automoción con las que siguen desarrollando sus ideas. “El producto se pensó para profesionales, iniciamos ventas en el bricolaje y ahora nos expandimos entre profesionales”, detalla Michael.

Objetivo claro

El objetivo de la empresa es Estados Unidos y Canadá, que acaparan el 60% del mercado global de la ferretería y el bricolaje y donde en 2014 ya tuvieron una buena acogida en el National Hardware Show de Las Vegas. Para desembarcar en Norteamérica lanzaron a finales de 2015 una campaña de micromecenazgo en Internet con la que esperaban recaudar 50.000 dólares en 50 días. Recibieron 116.620 dólares de 3.399 patrocinadores, por lo que ahora reformulan su plan de internacionalización para hacerlo más ambicioso.

La acogida en el extranjero también la comprobaron sin salir de su ciudad. El pasado septiembre colocaron un pequeño mostrador de venta junto a la terminal de transatlánticos del puerto de Vigo, a la que cada año llegan 250.000 cruceristas, principalmente del norte de Europa. “Tuvimos días de 900 o 1.000 euros de caja”, destacan. De momento, Micaton recorre un largo viaje hasta llegar a sus usuarios finales. Se fabrica en China porque es el principal productor de neodimio, el elemento clave del imán. Pero el constante incremento de pedidos y la necesidad de agilizar sus tiempos de respuesta hacen que sus creadores estén trabajando para acercar el montaje a Ourense.