Selecciona Edición
Iniciar sesión

La planta de Seat en Martorell se adjudica la fabricación del Audi A1

La llegada del nuevo modelo en 2018 supone la pérdida de la producción del Q3

La planta de Seat en Martorell (Barcelona) fabricará a partir de 2018 el Audi A1, el más pequeño de los coches que comercializa la marca de alta gama de Grupo Volkswagen. A cambio perderá la producción del Q3, el primer —y único— vehículo premium fabricado en España. La decisión dividió ayer los ánimos de la compañía española: su dirección celebraba el anuncio, ya que cree que avala la confianza de Audi en la planta catalana; su comité de empresa cuestionaba la decisión al considerar que el nuevo vehículo requiere menos fuerza de trabajo, lo que puede convertirse en un excedente de entre 400 y 1.000 trabajadores en 2018 si no llega un vehículo adicional. Seat cree que con esa asignación la planta se aproximará a su plena capacidad de producción.

De “magnífica noticia” hablaba ayer el presidente de Seat, Luca de Meo, después de confirmarse lo que el presidente del comité de empresa, Matías Carnero, había avanzado el día anterior ante el enfado de la compañía. Los sindicatos consideran que además del excedente de plantilla, la marcha de un vehículo de mayor valor añadido complicará la capacidad de negociación sindical para mejorar las condiciones laborales en el próximo convenio colectivo, que justo se acaba de empezar a negociar. Además, el Audi Q3 supera holgadamente en ventas al A1: 149.449 contra 84.361 en los nueve primeros meses del año, últimos datos disponibles.

Pero el nuevo A1 se producirá en exclusiva en Barcelona mientras que el Q3 irá a la fábrica húngara de Györ, de la propia marca Audi. Y la dirección de la compañía reitera que con esa asignación la planta barcelonesa se aproximará a su máxima capacidad de producción.

José Antonio Bueno, consultor del sector de la automoción, consideró ayer que la decisión tiene “toda la lógica industrial”, puesto que las instalaciones de Martorell seguirán la lógica de especialización que siguen la mayor parte de las fábricas de Grupo Volkswagen. El Audi A1 comparte la misma plataforma que el Seat Ibiza, lo que permitirá generar economías de escala en una gama de vehículos —los que están en la franja baja de precios— en los que es difícil reducir los costes de fabricación. Los proveedores ganarán carga de trabajo, pero presumiblemente a cambio de precios más competitivos.

“Cuando se hacen muchos coches diferentes es que hay un problema”, consideró Bueno, que cree que la adjudicación del Q3 en 2009 fue “una solución a un momento determinado”. Seat no solo ve cómo se le escapa el Q3, también hace tiempo que tiene asumido que su primer todocamino, que lanzará el próximo mes de mayo, se fabricará en una planta de Skoda. Así que su centro de producción se especializará en coches del tamaño del Ibiza y el León.

Un portavoz de Seat intentó disipar dudas sobre si la asignación del A1 es una buena noticia. En su opinión, que se hayan contratado a 750 personas en los últimos tiempos y que esté en proceso de conversión a contratos fijos otros 100 empleados quiere decir que no se cuenta con ningún excedente de plantilla en 2018. El presidente de Audi, Rupert Stadler, aseguró ayer que la decisión “fortalecerá” cada uno de los emplazamientos afectados y “protege puestos de trabajo”.

Por su parte, Seat piensa en trasladar a Martorell un excedente de personas, que podría ser de unas 60 personas, de su central de recambios.

Más información