Bank of America triplica el beneficio

Morgan Stanley mejora un 80% las ganancias netas en el ejercicio pero los dos banco sufren un estancamiento en los ingresos

Bank of America despidió el ejercicio 2015 con un beneficio neto de 15.890 millones de dólares (14.571,13 millones de euros). Con este resultado triplica así prácticamente el beneficio que tuvo un año antes, cuando tuvo que hacer frente a los costes derivados de los litigios heredados de la pasada crisis financiera por los abusos en el mercado hipotecario. El segundo banco por activos de Estados Unidos redujo sin embargo un 2% los ingresos en el año, a 82.510 millones de dólares (75.661.67 millones de euros).

El grupo financiero que dirige Brian Moynihan registró así el mejor rendimiento en casi una década. En el cuatro trimestre, la ganó 3.340 millones de dólares (3.062,78 millones de euros) y elevó la cifra de negocio a 19.530 millones de dólares (17.909,01 millones de euros). Ahora la atención la tienen puesta, como JPMorgan Chase, Citigroup y Wells Fargo, en ver cómo progresa el proceso de normalización de la política monetaria en EE UU para poder potenciar los ingresos.

Paul Donofrio, el directo financiero de Bank of America, señaló en todo caso que llevará un tiempo para que el alza de tipos de interés empiece a tener un reflejo en los resultados. Se calcula que para ello el precio del dinero debería estar como mínimo al 1,25%. Es un nivel que la Fed no ve hasta dentro de un año. “Conforme suban los tipos, el banco será totalmente diferente”, augura Donofrio.

Morgan Stanley también presentó resultados antes de la apertura de Wall Street. En su caso mejoró un 80% el beneficio anual, hasta los 6.130 millones de dólares. De ese total para el ejercicio 910 millones corresponden al cuatro trimestre. El banco de inversión se anotó esta ganancia a final de 2015 pese a la volatilidad en los mercados. Mejoró los ingresos un 5% en el año, a 35.150 millones.

Como señala Jamen Gorman, su presidente ejecutivo, el sólido rendimiento en la primera mitad del año se vio impactado a partir de julio por las dificultades en los mercados por China y el petróleo, que hizo desplomar la actividad de los inversores. Los ingresos por las operaciones con bonos, divisas y materias primas cayeron un 8%. Es mejor de lo que se esperaba en este clima de inestabilidad.

La tendencia es similar en términos generales a la de JPMorgan Chase, Citigroup y Wells Fargo, que publicaron sus cuentas la semana pasada. Los grandes bancos estadounidenses son cada vez más eficientes al gestionar sus operaciones y más conservadores con el riesgo. Eso les permite capear mejor momentos de turbulencias, pero no crecen. Mañana cierra la tanda Goldman Sachs.