Altadis cierra la última fábrica de cigarrillos que tiene en España

La tabaquera española, propiedad de Imperial Tobacco, eliminará la planta de Logroño y despedirá a 471 empleados

Altadis va a cerrar su fábrica de cigarrillos de Logroño, en la que elabora cajetillas de marcas como Fortuna. La compañía de origen hispanofrancés (frutos de la fusión de la española Tabacalera y de la francesa Seita) es propiedad de la británica Imperial Tobacco y ha anunciado un "plan de reestructuración en sus áreas de Finanzas y Ventas, y de Producción". Es un duro ajuste, que incluye el cierre de la última planta de producción de cigarrillos que tenía esta compañía en España. Solo mantendrá abierta la planta que le queda en Santander, que es de fabricación mecanizada de cigarros puros y puritos.

Altadis tenía 12 fábricas en España en 1999. Las ha ido cerrando. En total, 6.000 personas han perdido su empleo

El cierre y los ajustes en ventas y finanzas de Altadis se llevarán por delante 471 empleos, de los 1.021 que integran ahora su plantilla, según ha anunciado la propia compañía. "El plan, que ha sido anunciado hoy a los representantes de los trabajadores, persigue evitar la pérdida de eficiencia y competitividad de la compañía ante la compleja situación que atraviesa el mercado del tabaco en España y en otros mercados", ha justificado la compañía. En España, aseguran, ha sufrido una caída de ventas en volúmenes de cigarrillos de más del 45% en los cinco últimos años.

La fábrica de cigarrillos de Logroño será la última en bajar la persiana tras un largo viacrucis por parte de Altadis. Tenía 12 fábricas en España en 1999. Desde ese año, las ha ido cerrando progresivamente. Y la última cesará su actividad en junio de este año. En total, 6.000 personas han perdido su empleo en las fábricas de tabaco en estos 17 años. La fábrica de Altadis en La Rioja había mantenido su actividad, en parte por el éxito de la marca Fortuna y también por otras nuevas enseñas de bajo coste lanzadas por la empresa, como West Brooklyn, que se ha hecho un hueco importante en el segmento de precios más bajos del tabaco.

Tras el cierre en logroño, España se queda en la Península sin ninguna planta de fabricación cigarrillos, ya que la única que mantiene actividad está en Canarias y es propiedad de JTI, compañía japonesa responsable de marcas como Winston o Camel. La pretensión de Altadis es que la fábrica de cigarrillos rubios y negros de La Rioja cese su actividad el 30 de junio de este año.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), presente en el comité de empresa de Altadis, a través de un comunicado ha manifestado su rechazo al cierre de la planta de producción en Logroño anunciado hoy, "teniendo en cuenta que Imperial Tobacco (grupo matriz) genera beneficios y cuenta con otras fábricas en Europa con sobreproducción y exceso de horas", ha criticado. Ha añadido que Altadis también prevé un nuevo plan de reestructuración en los departamentos financiero, de contabilidad y ventas en toda España. "La empresa lleva años sustituyendo empleo de personal con más antigüedad por eventuales y contrataciones externas por trabajadores en condiciones económicas inferiores", ha apuntado.

"No se trata de una decisión cómoda y agradable, pero que nos hemos visto en la necesidad de adoptar ante la difícil situación que atraviesa nuestro sector. Ahora, nuestro objetivo prioritario es ofrecer a todos los trabajadores afectados la mejor solución posible", ha señalado en un comunicado Juan Arrizabalaga, presidente de Altadis.

Culpa al contrabando y los impuestos

Este descenso de la venta de cigarrillos se debe, según la compañía, "a la influencia de dos factores que se han agravado en ese período: la presión regulatoria sobre el tabaco y el considerable aumento del comercio ilícito, provocado en gran medida por la situación de crisis económica y cuyo índice se estima actualmente en el 10,6% de las ventas legales".

"En este caso, a la importante caída de los volúmenes de ventas de cigarrillos en nuestro país se añade también la bajada de las cifras de exportación a diversos destinos de Oriente Medio provocada por la situación bélica de la zona, principalmente en Irak y Siria", añade.

La dirección de la empresa ha propuesto hoy mismo a los representantes de los trabajadores la aplicación de la cláusula de garantía del expediente de regulación de empleo aprobado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales en marzo del año 2009. "Ello permitiría que del total de trabajadores afectados por el necesario cese de actividad de la fábrica, 180 pudieran acogerse a la prejubilación", considera.

"Asimismo, la compañía propondrá la mejor solución posible a los 291 trabajadores fijos restantes, incluida la baja incentivada con una indemnización superior a la legalmente establecida para despidos por causas objetivas", avanza. Dice que ofrecerá a personal excedente de la fábrica la posibilidad de encontrar trabajo a través de la puesta en marcha de un programa de recolocación externa "y medidas sociales de acompañamiento en La Rioja que se encargará a empresas especializadas", además de las opciones de recolocación interna que pudieran identificarse conjuntamente con la representación de los trabajadores.

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