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Los países eliminan deducciones para recaudar más

La tendencia fiscal pasa por reducción a largo plazo del impuesto sobre sociedades a cambio de eliminar ayudas fiscales

La crisis global de los últimos años ha secado la fuente de ingresos públicos de los gobiernos. La mayoría de los países han reaccionado suprimiendo deducciones, bonificaciones y ampliando el número de bienes sujetos a impuestos, según el estudio global sobre tipos impositivos elaborado por la consultora KPMG.

El informe Global Tax Rate Survey 2015 pronostica que el sistema fiscal global va a cambiar en los próximo cinco años mucho más que los ejercicios precedentes. La adopción de las medidas impulsadas por la OCDE para atajar los abusos tributarios de las multinacionales, el denominado proyecto BEPS (erosión de bases imponibles y traslación de beneficios, en sus siglas en inglés), cambiará en los próximos años la arquitectura tributaria global.

El estudio, que analiza la evolución de los principales impuestos en 145 países del mundo, concluye que en 2015 no hubo muchas variaciones fiscales en comparación con los cambios de los últimos 10 o 15 años.

El gravamen global medio del impuestos de sociedades fue del 23,68% el año pasado, prácticamente igual que un año antes. El tipo medio del IVA también se mantuvo prácticamente sin cambios en el 15,79%. Respecto al impuesto sobre la renta subió un 0,41%, hasta alcanzar el 31,53%.

Tipos más altos y más bajos

El documento presenta los países con los tipos más altos y bajos. Emiratos árabes unidos es la jurisdicción con el impuesto de sociedades más elevado (55%). En el lado contrario está Aruba (1,5%). En el IVA, es Hungría el país con los tipos más altos (27%) y Aruba (1,5%) el que tiene el gravamen más bajo. Respecto al IRPF, la isla caribeña es el que tiene el tipo máximo del impuesto más elevado (58,95%) y Guatemala, el que tiene el más bajo (7%).

Más impuestos

La proyección que realiza KPMG vaticina que "los contribuyentes de numerosos países del mundo deben asumir que pagarán más impuestos en los próximos años".

En el corto plazo, los gobiernos aumentaran las bases imponibles —el dinero sujeto a tributación— mediante la supresión de deducciones, bonificaciones o la ampliación del catálogo de productos sujetos a impuestos. Los países deben aumentar la recaudación para "reembolsar la deuda y sufragar el incremento de los gastos de bienestar social".

"Los Gobiernos han hecho lo que han podido para mantener sus economías activas y saneadas durante los años que siguieron a la crisis financiera global de 2008, reaccionando desde la perspectiva recaudatoria con un aumento de la presión fiscal", comenta Maria José Aguiló, socia responsable de KPMG Abogados. "Ahora que muchas economías están saliendo de la recesión y comienzan a crecer, observamos que se están modificando las normas actualizando muchos sistemas fiscales para adaptarlos a un nuevo entorno que todavía presenta ciertas incertidumbres", añade.

"Uno de los retos más importantes en la actualidad radica en el hecho de que la legislación fiscal es local (nacional) pero las empresas son globales", comenta Alberto Estrelles, socio responsable de Fiscalidad Corporativa de KPMG Abogados. "La complejidad de aplicar leyes fiscales nacionales a empresas que operan a escala internacional plantea problemas y muchos países tratan de aprovechar sus sistemas fiscales para competir a la hora de atraer inversión y crear puestos de trabajo".

Según las conclusiones del informe elaborado con carácter anual por KPMG, los tipos de los Impuestos sobre Sociedades reanudarán su descenso a largo plazo a medida que vuelve a aparecer la competencia fiscal y con el objetivo de atraer inversión y crear puestos de trabajo. Sin embargo, para Estrelles "las empresas se centrarán también en el tipo impositivo efectivo, en el que se tienen en cuenta los incentivos y las desgravaciones, cuando decidan dónde invertir".

El IVA, el impuesto preferido

Durante los últimos años, las subidas de los tipos de los impuestos indirectos muestran que se están convirtiendo en los impuestos preferidos por los Gobiernos de todo el mundo para elevar su recaudación fiscal. “Los impuestos indirectos constituyen una fuente de ingresos a la que muy pocas administraciones pueden resistirse. La recaudación no depende de los beneficios empresariales; ofrecen un flujo de ingresos más estable y continuo, en lugar de sumas más o menos importantes de efectivo recibidas en función de la coyuntura económica, y se recaudan con mucha más rapidez que el Impuesto sobre Sociedades”, señala Maria José Aguiló .

En todo caso, “los impuestos indirectos y su aplicación cambian muy rápidamente en un número significativo de países para hacer frente a numerosos retos y muchas veces con complejas regulaciones”, explica Alberto Estrelles. Así, Malasia y las Bahamas han introducido el IVA este año y existen planes de introducir un impuesto similar en India y en los Estados del Golfo, con lo que este tributo está presente ahora en más de 160 países.

Sociedades a la baja

En lo que respecta al impuesto sobre sociedades, Juan Ignacio Marrón, socio responsable del área de Tributación Internacional y Precios de Transferencia de KPMG Abogados, asegura que “nunca será eliminado”. A su juicio, "los beneficios de las entidades siempre tributarán” ya que “es una demanda de los Gobiernos y los ciudadanos de a pie y no se entendería que no fuera así”.

“Dada la globalización de las empresas y el hecho de que la recaudación de impuestos se realiza en cada país, el debate a nivel supranacional liderado por instituciones y organismos como la OCDE y la UE se centra en cómo habrá que distribuir los beneficios sujetos a tributación entre las distintas jurisdicciones”, continúa.

El Gobierno español aprobó una bajada en el impuesto sobre Sociedades del 30% al 28% en 2015 y al 25% en 2016. Con estos tipos, España seguiría estando por encima de la media de los países de la UE (22,15%) y de Europa (20,24%) y se situaría como el octavo país (al mismo nivel que Austria y Holanda) con el tipo de Sociedades más alto en la UE. En concreto, el tipo general de España se situaría por debajo de los países de nuestro entorno más cercano como Alemania (29,65%), Bélgica (33,99%), Francia (33,33%), Italia (31,4%) y Luxemburgo (29,22%).

En todo caso, a la hora de realizar comparaciones válidas entre los distintos países, los tipos impositivos son sólo el punto de partida para los inversores extranjeros ya que, como se ha señalado, éstos también analizan el tipo efectivo, considerando los diferentes incentivos y las restricciones fiscales a la deducibilidad de gastos. La seguridad jurídica es asimismo un aspecto básico para que los inversores puedan realizar sus proyecciones y tomar decisiones de invertir.