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Los peligros del comercio ‘online’

Los ciberataques han aumentado un 13% en 2015 y siguen siendo el principal enemigo del consumidor en Internet

Fotos, mensajes, números de tarjetas de crédito y débito. A pesar de los esfuerzos de las empresas para garantizar los datos de los consumidores, la privacidad sigue siendo el talón de Aquiles de las transacciones en la Red. Uno de cada tres compradores online admite haber sufrido algún tipo de ataque cibernético en 2015, un 13% más que un año antes, según se desprende de un estudio de Deloitte. “Nadie está a salvo cuando se trata de robo de datos”, asegura Fernando Picatoste, experto en riesgos tecnológicos de la consultora, que añade que las empresas tienen la obligación de tomar medidas al respecto.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad, dependiente del Ministerio de Industria, hacía público esta semana un informe sobre las vulnerabilidades descubiertas el año pasado en empresas españolas. El informe detalla que se han emitido 134 alertas por la detección de fallos en sistemas de seguridad, la mayoría, un 46%, tuvieron que ver con intentos de obtención de información y un 20% con “desbordamiento de buffer”, errores en los programas informáticos. Casi todos los sectores calificados de estatégicos en la ley que regula en España la protección de infraestructuras críticas se vieron afectados por alguno de estos avisos, en especial las empresas de energía.

Es cierto que existe una “asimetría” entre la capacidad de las empresas de hacer frente a los robos digitales y las miles de vías con las que los piratas informáticos pueden penetrar en los sistemas de seguridad. “Cuando se introducen datos en la Red siempre hay un riesgo”, considera Francesc Carreras, profesor de marketing digital de Esade, quien sin embargo cree que las oportunidades representadas por el comercio online son superiores a los riesgos y que el problema es, sobre todo, psicológico. “Los medios de pago en Internet son completamente seguros”, asegura.

El comercio por Internet está en su punto álgido, con ingresos que en 2015 han crecido más de 4.000 millones de euros, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). No obstante, la confianza de los clientes no está garantizada. El 73% de los encuestados por Deloitte asegura que en caso de fallos de seguridad se replantearía entablar nuevas relaciones comerciales con el portal atacado. Otro estudio elaborado en noviembre por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) detalla que el 70% de los más de 500 encuestados dice no sentirse seguro cuando difunde sus fotos en la web o escribe mensajes de texto.

“Garantizar la seguridad de los datos personales de los usuarios es la asignatura pendiente del comercio electrónico, sobre todo de las empresas pequeñas y medianas, que suelen estar más concentradas en el marketing que en la seguridad”, revela Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas. La Asociación recibe a menudo denuncias de phishing —correos fraudulentos que piden a los usuarios de forma más o menos directa sus credenciales y claves—, pero admite cierta inconsciencia de los consumidores a la hora de dejar sus datos personales en la Red, que luego son utilizados por las empresas. “Creemos que en Internet todo es gratis, pero no es así. La gente tiene que valorar más su privacidad”, concluye.

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