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El mejor palco en el fútbol

La cordobesa Daplast fabrica los asientos de la mayoría de los estadios de España

El empresario Rafael Pérez-Esparza juega en Primera División desde hace ya varios años. Y, a la vez, en Segunda. Pero no salta al campo: su compañía, Daplast, fabrica e instala los asientos y las gradas de la mayoría de los estadios de fútbol españoles de ambas categorías (más del 80%). En su vitrina de títulos guarda el de ser proveedor de equipos como el Real Madrid y el Barcelona CF. Pero no es el único trofeo. Con más de dos millones de butacas repartidas en 1.500 recintos de todo el mundo, Daplast cerró el pasado ejercicio con una facturación superior a los 7,5 millones de euros.

Ligado siempre al sector del plástico, este empresario cordobés apenas tardó un lustro en diversificar su producción. Corrían los años setenta y Daplast comenzaba a fabricar cajas de plástico para recoger y transportar tomates en Almería. “Se comenzó a sustituir las cajas de madera por estas, que eran más baratas e higiénicas. Fueron unos años en los que la empresa no paraba de crecer. Pero la crisis del petróleo y la subida de los precios de las materias primas complicaron la situación. El negocio se estancó y mi padre se dio cuenta de que era necesario buscar una alternativa, poder fabricar otro producto con ese material y la misma maquinaria”, explica su hijo Rafael, al frente de la compañía desde hace más de 15 años. “Unos proveedores alemanes le hablaron de las posibilidades que veían en la fabricación de asientos de plástico para estadios. Mi padre no dudó en lanzarse a la aventura. En tiempos de crisis, un empresario debe agudizar el ingenio”, explica el actual gerente, que recuerda que la empresa ha tenido que hacer frente a dos suspensiones de pagos.

Más seguridad

El imperio del plástico

» Perfil. La experiencia laboral de Rafael Pérez-Esparza siempre ha estado ligada al mundo del plástico. Tras trabajar en una empresa que fabricaba botellas, se hizo distribuidor de este material para el sector agrícola; principalmente, para invernaderos. Posteriormente, fundó Daplast.

» Proyectos. Daplast ha cerrado un acuerdo para renovar los asientos de un estadio francés que será sede de la próxima Eurocopa. Este proyecto se enmarca en el objetivo de aumentar su presencia en instalaciones o recintos de competiciones internacionales.

Y lo que comenzó siendo una actividad puntual (el primer gran proyecto fue el circuito de Jerez a mediados de los ochenta), en unos años se convirtió en la seña de identidad. Algo en lo que contribuyeron los acontecimientos. “A principios de los noventa, tras las avalanchas ocurridas en diferentes estadios europeos, se estableció como medida de seguridad la obligatoriedad de dotar a estos recintos de asientos para que los aficionados no estuvieran de pie”, recuerda Pérez-Esparza. El cumplimiento de la normativa hizo que el negocio se disparara y que la forma de ver el fútbol cambiara para siempre. “Las pocas empresas que trabajábamos en el sector supimos repartirnos el pastel y fue un verdadero boom”, reconoce el responsable, quien sitúa a Daplast entre las cinco primeras firmas internacionales. “Los mejores años fueron de 2000 a 2010, se construyeron muchas instalaciones deportivas; seguramente, más de las necesarias”, apunta. Según explica el gerente, la empresa funciona por encargo y, de media, tiene unos 65 trabajadores. “Aunque tenemos nuestra gama de asientos, cada vez más trabajamos a medida”, aclara.

Presente tanto en pequeñas salas como en grandes estadios de más de medio centenar de países, como el estadio olímpico de Áms­terdam, la exportación representa ahora para Daplast el 70% de su facturación. “El mercado nacional hoy en día es una tercera parte del de hace cinco años. La exportación nos ha compensado la caída experimentada durante estos años de crisis”, afirma el gerente. “Salir al exterior es difícil, pero te hace más fuerte. Tenemos que competir en coste con los chinos y en diseño con los italianos y los británicos”, recuerda el empresario, que confía en crecer entre un 15% y un 20% a lo largo de este año. “Creemos que es un objetivo más que alcanzable”, reconoce Pérez-Esparza. “Estamos trabajando en la renovación de los estadios 5 de Julio de Argel, uno de los tres con más aforo de África, y en uno en Gabón que será sede de la Copa África 2017. También hemos cerrado la renovación del recinto de uno de los clubes más importantes de Francia y que va a ser sede de la Eurocopa. Además, al igual que ocurrió en Europa, ahora también se está obligando a los estadios de Sudamérica a poner asientos”.

Un sector que necesita reciclar

“El plástico no contamina, contaminas tú”. Este eslógan, además de que invitaba a pensar, abría hace algunos años la feria profesional más importante de plástico y caucho en Europa, en Hannover. El desarrollo del sector, compuesto en España por más de 5.000 empresas y una facturación superior a los 15.000 millones, va aparejado irremediablemente con las consecuencias que sus productos generan en el medio ambiente. Según datos de la asociación Cicloplast, dedicada a promover el reciclaje de la “bolsa amarilla”, la media de recuperación se sitúa (datos 2014) en 7,1 kilogramos por habitante.

España es, de este modo, el segundo país europeo con más plástico reciclado tras Alemania, con 371.218 toneladas en 2013 de este material.

Una buena parte de los negocios del sector giran alrededor de la reutilización, con más de 100 plantas en funcionamiento a lo largo de la geografía. Tras su tratamiento, la mayoría del residuo se emplea en la fabricación de tuberías (un 31%), piezas industriales (un 25%) y el resto, en bolsas, calzado, menaje, botellas o bidones. Sin embargo, la nueva vida del plástico solo es posible por el empeño del 56% de los hogares que lo reciclan. Todavía un 44% no hace ninguna diferenciación de los residuos, algo insostenible, según los objetivos que se han marcado desde la Unión Europea. Gestos como cobrar las bolsas en los supermercados han sido importantes para que los ciudadanos se conciencien. Aunque según Cicloplast, todavía queda mucho por hacer.