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UE BCE

El BCE debatió si ampliar aún más los estímulos monetarios

Las actas de la reunión en la que el supervisor aprobó una ampliación de las compras de bonos evidencian que la institución observa riesgos a la baja para el crecimiento

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Algunos de los 25 miembros del consejo del Banco Central Europeo (BCE) presionaron para que la institución presidida por Mario Draghi aprobara un paquete de estímulos monetarios aún más contundente. Así se desprende de las actas de la última reunión del BCE celebrada el pasado diciembre.

El Banco de España se hizo eco ayer de las actas de esta reunión donde decidió prolongar las compras de bonos hasta 2017 así como encarecer en 10 puntos, hasta el -0,30%, el interés que aplica a los depósitos bancarios a un día. Según las actas algunos consejeros pidieron encarecer aún más esta tasa de depósitos.

El BCE concluyó que se estaban produciendo leves mejoras en el entorno económico y monetario, lo que sirvió para evitar “un cambio más pronunciado en el curso de la política monetaria”. "Las políticas monetarias adoptadas desde junio de 2014 han mostrado una serie de beneficios tangibles, más notablemente en términos del coste y la disponibilidad del crédito para las empresas y los hogares, apoyando la recuperación del crecimiento y la inflación en la zona del euro", según las actas del BCE.

El supervisor bancario, no obstante, estimó que aún existen "riesgos a la baja para el crecimiento y la inflación" en la zona del euro y por ello decidió en diciembre aplicar más estímulos monetarios. El consejo de gobierno del BCE prevé que el ajuste de la inflación a tasas cercanas al 2%, el objetivo de su mandato, tardará más tiempo del que se había calculado hace un año.

El BCE hace hincapié en que el programa de compra de deuda pública y privada proporciona suficiente flexibilidad para poder ajustar su tamaño, composición y duración.

A su vez, el consejo de gobierno hizo un llamamiento a los gobiernos de la zona del euro para que apliquen las medidas apropiadas para apoyar el crecimiento. Una recomendación difícil de conjugar en países sometidos a una dieta de austeridad.

Existe en el máximo órgano ejecutivo del BCE la preocupación de que la estrategia de crecimiento de la zona del euro se apoye demasiado en la política monetaria expansiva, que se transmite a través del tipo de cambio del euro. Por ello el BCE considera que es importante que "las políticas fiscales deberían apoyar la recuperación económica donde sea posible, respetando el Pacto de Estabilidad y Crecimiento".

Por su parte, el Banco de Inglaterra decidió también este jueves mantener los tipos de interés de referencia en el mínimo histórico del 0,5% y el volumen de su cartera de bonos en 375.000 millones de libras.