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Sindicatos y consumidores denuncian a McDonald’s por posición dominante

Cuatro organizaciones pide a la Comisión Europea que investigue si la compañía impone alquileres abusivos a sus franquicias

McDonald's no solo se enfrenta a una investigación de Bruselas por beneficios fiscales en Luxemburgo. Este año, el gigante estadounidense de comida rápida debe responder también a las acusaciones de posición dominante vertidas este martes por organizaciones de consumidores y sindicales ante la Unión Europea (UE). “Hasta dos tercios de los ingresos de la compañía vienen del alquiler de sus locales y no de vender hamburguesas”, ha denunciado Scott Courtney, director del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU, por sus siglas en inglés).

“La coalición de denunciantes [los italianos Codacons, Movimento Difesa del Cittadino, Cittadinanzattiva y el estadounidense SEIU] pide a la Comisión Europea que tome medidas contra los contratos ilegales y restrictivos que impone McDonald's a sus franquiciados”, han dicho este martes los representantes de los grupos en rueda de prensa en Bruselas. Además, estos dirigentes aseguraron que estas condiciones “discriminatorias” —como obligar a las franquicias a un alquiler de una duración de 20 años o imponer altas tasas y condiciones de rescisión muy específicas— afectan “negativamente” a las elecciones del consumidor produciendo además un incremento en los precios del producto y a una disminución en la calidad de los mismos.

Como consecuencia de ello, y según un estudio encargado por los propios sindicatos, los precios de los productos en los restaurantes franquiciados son más elevados que en los locales corporativos. Pero esto no es una revelación de los denunciantes. El fundador de la compañía, Ray Kroc, dijo hace décadas que su negocio "no era la hamburguesería, sino la inmobiliaria", según han demostrado los denunciantes a un amplio público extranjero.

El negocio de McDonald's estaría en los altos alquileres que la matriz obliga a sus filiales a aceptar, cantidad que es mucho mayor a la del mercado y también de la que pagan sus competidores directos que se dedican a la venta de comida rápida. "Esto es prácticamente ilegal", han secundado los denunciantes. La queja presentada este martes al Ejecutivo comunitario alega que los acuerdos de franquicias de McDonald's dejan “atrapados” al franquiciado en el sistema de la cadena al exigirle “términos y alquileres onerosos y “excesivos”, según los denunciantes, de hasta 10 veces los del mercado, informa Europa Press. Por ejemplo en Francia, las franquicias de McDonald's pagan hasta un 84% más que las de la cadena de comida rápida Quick, un establecimiento similar que también vende hamburguesas, refrescos y patatas fritas.

Los denunciantes han ilustrado con más ejemplos y han explicado que el margen que tiene McDonald's sobre los arrendamientos que han de asumir sus franquicias oscila entre el 63% y el 77% en Francia, del 61% al 77% en Italia y del 65% al 74% en el Reino Unido, país donde se concentra el mayor número de hamburgueserías McDonald's en toda la UE.

El gigante de comida rápida defendió su modelo de franquicia. “Estamos decididos a que nuestros franquiciados tengan todo el apoyo que necesitan. Esta manera de actuar, junto con el principio de compartir riesgos y beneficios, ha tenido éxito durante años y nos ha permitido ofrecer las mejores oportunidades a nuestros franquiciados y la mejor experiencia a nuestros consumidores”, indicó su portavoz a Reuters.

Bruselas, que ha confirmado que ha recibido estas quejas este mismo martes, ha explicado también a través de una portavoz de Competencia que analizarán la situación y las quejas de los cuatro sindicatos. Si la demanda sigue adelante y McDonald's es declarado culpable de las anteriores acusaciones que, desde el punto de vista sindical, distorsionan la competencia, la empresa estadounidense estaría obligada a pagar el equivalente al 10% de sus ingresos, es decir, unos 9.000 millones de dólares en 2014 (8.300 millones de euros).