Los accionistas privados de VW preparan una querella contra el grupo

Los inversores creen que la firma ha cometido el delito de haber ocultado información

El escándalo por el fraude en las emisiones de gases contaminantes de automóviles de Volkswagen está por llegar a los tribunales alemanes y la nueva querella está auspiciada por la poderosa Asociación alemana de Protección de Inversores (DSW, en sus siglas en alemán). Una portavoz de la Asociación confirmó este viernes a EL PAÍS que la querella podría ser presentada antes del mes de marzo, aunque no quiso confirmar una fecha.

Aunque la DSW había recomendado, en octubre pasado, a sus socios que no recurrieran a los tribunales para demandar al grupo por daños y perjuicios, la Asociación llegó a la conclusión, después de estudiar los antecedentes del escándalo, que Volkswagen había cometido el delito de haber ocultado información y suministrado datos insuficientes a los inversores.

"La DSW está comprobando si, y en qué medida, los inversores de Volkswagen afectados por el escándalo de emisiones de gases tóxicos tienen derecho a reclamar daños y perjuicios por las pérdidas sufridas", dijo Christiane Hölz, directora de la Asociacion en el Estado de Renania del Norte Westfalia. "Por el momento la prioridad es el esclarecimiento de los hechos, con el fin de decidir sobre una base sólida si es sensato que los inversores presenten una demanda".

Según la DSW la presentación de una querella no corre prisa y la demanda podría incluir la pérdida de valor de las acciones y un daño hipotético de las acciones estimado en unos 60 euros por acción.

Cuando el escándalo del fraude se hizo público, a finales de septiembre del año pasado, las acciones del grupo llegaron a perder casi el 43 ciento de su valor. Una realidad que causó rabia y temor entre los inversores del mayor constructor de automóviles de Europa. Después de que la planta ejecutiva del grupo reconociera el pecado cometido, la DSW creo un servicio de información para sus socios que sigue estando activo.

La prensa alemana calcula que las multas que tendría que pagar Volkswagen podrían ascender hasta los 90.000 millones de dólares

Recientemente la DSW envió a los accionistas del fabricante alemán una documentación donde ofrecen una amplia información sobre las responsabilidades de Volkswagen relacionadas con el escándalo, y también sobre la posibilidad de presentar querellas individuales. Según la Asociación, Volkswagen está obligado por la ley que regula el mercado de valores a suministrar información oportuna que pueda influir en el curso de las acciones de una empresa. La DSW cree que Volkswagen no respetó esta obligación informativa y, por lo tanto, que puede ser obligada a pagar indemnizaciones si un juez dicta sentencia a favor del querellante.

La acción legal que está siendo estudiada por la DSW fue dada a conocer por la Federación Europea de Inversiones y de Usuarios de servicios Financieros Better Finance, que tiene su sede en Bruselas. En un comunicado, Better Finance criticó a la compañía por incumplir su deber de informar en forma oportuna sobre la manipulación de las emisiones y sus consecuencias.

"La DSW está examinando derechos potenciales para demandar compensaciones e informará a los inversores de las primeras conclusiones en su debido momento", señala el comunicado, que también recomienda a los inversores a "no precipitarse" a la hora de emprender acciones legales contra el grupo, que tiene su sede en Wolfsburgo. El primer posible plazo límite para presentar un demanda no expira antes de marzo de 2016

La querella que se avecina no es la primera y, posiblemente, no será la última a la que deberá enfrentar el grupo. A comienzos de la semana, el departamento de Justicia estadounidense presentó una demanda en nombre de la Agencia de Protección del Medioambiente contra Volkswagen por haber violado de manera deliberada la Clean Air Act, al instalar en cerca de 600.000 coches diésel, un software para falsear las emisiones de gases contaminantes.

La prensa alemana calculó que las multas que tendría que pagar Volkswagen en Estados Unidos podrían ascender hasta los 90.000 millones de dólares, un escenario de terror para el grupo y que haría temer por su futuro.

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