Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Los inversores dudan de Apple

La tecnológica de Cupertino empieza a acusar su dependencia en el iPhone y en la marcha del mercado en China

Todo empezó en China. Pero los problemas de Wall Street no se limitan solo a las turbulencias que en este arranque de 2016 está generando la mayor economía en Asia. Los inversores están perdiendo también la confianza en Apple, la mayor compañía cotizada del mundo, y por su peso está haciendo de lastre en los tres índices principales del parqué neoyorquino. Los títulos de la firma de Cupertino arrancan la sesión perdiendo los 100 dólares.

Apple ya cerró el año del estreno en el Dow Jones con una nota amarga, tratando literalmente de salvar los muebles hasta el final. No lo logró y despidió 2015 en negativo. El inicio de 2016 está siendo aún peor, con una caída acumulada que supera el 6% en solo cuatro días de negociación y pierde una cuarta parte del valor desde el máximo en abril. El motivo es simple: la tecnológica de Silicon Valley depende de un producto, el iPhone, y de un mercado, China.

Son precisamente los dos factores que alimentaron el entusiasmo de los inversores, pero que en este ciclo incierto se están convirtiendo en su vulnerabilidad. La compañía, de hecho, está procediendo a recortar la cadena de suministro en Asia y el riesgo para los próximos trimestres es que venda menos teléfonos que el pasado ejercicio mientras que Google, Samsung y Microsoft refuerzan la competencia.

El 60% de los ingresos de Apple el pasado ejercicio los generó el iPhone, con 155.040 millones de dólares sobre una facturación total que ascendió a 233.700 millones. La gran pregunta que se hacen los inversores es si la compañía que dirige Tim Cook puede seguir elevando las ventas del teléfono como hasta ahora. El avance de este dispositivo fue durante los últimos años de doble dígito.

No es solo que las acciones de Apple se estén cambiando por debajo de lo que se pagaban el año pasado. Es que las grandes firmas de analistas que recomendaban hasta ahora comprar están recortando sus precios de referencia. Daniel Ives, de FBR, lo rebajó hace unos días de 175 dólares a 150 dólares. Katy Huberty, de Morgan Stanley, lo pone incluso más bajo, en los 143 dólares.

Cuota de mercado

Son precios netamente más altos que a los que están cambiando de manos la acción este jueves. Los títulos de Apple están ahora a niveles de agosto pasado, cuando Wall Street vivió un episodio de volatilidad extrema. De hecho, estas firmas no descartan rebajar aún más los precios de referencia que dan a sus clientes si la situación actual llevaba a la compañía a perder cuota de mercado.

Apple se mostró muy resistente durante la recesión por el ímpetu con el que los consumidores recibieron el iPhone y después el iPad, lo que alimentó las ventas a su vez de los ordenadores Mac. Pero ese ciclo de consumo ahora es diferente y el crecimiento de la compañía dependerá de cómo evolucione el gasto en China y Europa. Eso, indudablemente, afectará a sus ingresos futuros.

Piper Jaffray, otro de los analistas más favorables con Apple, ya anticipó hace tres meses que el ritmo de crecimiento del iPhone se moderaría en 2016 e indicó que todo dependerá de cómo progrese el negocio en China, un mercado que ya es mayor que el de Europa y que podría superar pronto al de EE UU. La gran cuestión es si el próximo iPhone logrará espantar los fantasmas.

Más información