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Díaz Ferrán culpa del ‘caso Marsans’ a la asociación de aerolíneas

El exjefe de la CEOE señala que la responsabilidad de la gestión era de su socio Gonzalo Pascual, ya fallecido. La empresa se quedó con 4,4 millones de 4.700 clientes

El expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán descargó la culpa de la presunta estafa que Viajes Marsans realizó a miles de clientes en 2010 en la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), al retirarle "indebidamente" la licencia para la venta de billetes alegando impagos, lo que provocó el hundimiento financiero del grupo de viajes, que no pudo atender sus compromisos.

Díaz Ferrán compareció este jueves en la primera jornada del juicio que se sigue contra él en la Audiencia Nacional por quedarse con 4,4 millones de euros pagados como anticipos al Grupo Marsans por 4.706 clientes que contrataron viajes que nunca llegaron a disfrutar.

El empresario, que se encuentra en prisión desde finales de 2012, indicó que nunca estuvo al cargo de la gestión de Viajes Marsans, de la que se encargaba su socio, Gonzalo Pascual, fallecido en 2012, en calidad de presidente de la compañía, y Vicente Muñoz, como director financiero, y que su labor en el grupo de agencias de viajes era simplemente la de consejero, por lo que no conocía el día a día de la sociedad, ni el manejo de fondos.

La Fiscalía acusa de un delito continuado de apropiación indebida tanto al exjefe de la patronal como al último director general de la empresa turística, Iván Losada. Ambos se enfrentan a la petición de una pena de cuatro años de prisión, y una multa de 12.000 euros cada uno, a razón de una cuota diaria de 50 euros durante ocho meses.

“Nunca he llevado la gestión, la administración ni, menos aún, he dado instrucciones a nadie en Viaje Marsans. La gestión y el día al día lo llevaba mi socio Gonzalo Pascual, en el que yo confiaba plenamente. Yo solamente iba a los consejos de administración en calidad de consejero”, señaló en su declaración el exempresario, que desde comienzos de 2010 asumió también el cargo de administrador solidario de la sociedad junto al propio Gonzalo Pascual.

Tercer juicio

El juicio que comenzó este jueves tuvo que ser suspendido el pasado noviembre porque el audífono que utiliza Díaz Ferrán no funcionaba. Este es el tercer proceso al que se enfrenta Díaz Ferrán en la Audiencia Nacional. En julio de 2014, llegó a un acuerdo por el que aceptó cinco años y medio de cárcel y el pago de 1,2 millones de euros por el vaciamiento

Y en diciembre de 2013 fue condenado a dos años y dos meses de cárcel y 99 millones de euros de multa por el fraude a la Hacienda española en la compra de Aerolíneas Argentinas

No obstante, Díaz Ferrán culpabilizó en último término del desfalco a la IATA que el 20 de abril de 2010 retiró a Viajes Marsans la licencia para vender billetes de avión alegando impagos, lo que motivó una caída brutal de ingresos de la sociedad, que ya no pudo atender a sus compromisos. El exjefe de la CEOE indicó que el 15 de abril se había pagado a la IATA todo lo adeudado por lo que la decisión de cortar la venta de billetes fue "unilateral" no tenía justificación.

“Ustedes se cargaron Viajes Marsans porque no les debíamos nada”, espetó el exjefe de la CEOE al letrado que representa a IATA, que se ha personado como acusación particular. Y a continuación salió en defensa de su socio: “Nunca he tenido nada contra mi socio, ni en vida ni ahora que está muerto. Gonzalo Pascual no hizo nada malo ni realizó ninguna apropiación indebida, solo puso sus bienes a disposición de Viajes Marsans, como hice yo”

Díaz Ferrán indicó que “no se llevó ni un céntimo” del dinero que entregaron como anticipos los clientes de Marsans entre el 1 de marzo y el 31 de julio de 2010, y que conocía los problemas de tesorería de la compañía por su socio, que le llevaron a avalar con su patrimonio personal varios créditos para la sociedad. El empresario dijo que se enteró por el sumario del caso que parte de ese dinero de los anticipos se dedicó a pagar las nóminas de Marsans de mayo y junio, pero culpabilizó a Vicente Muñoz de esa decisión.

Este dinero debía ser ingresado en las cuentas de las mayoristas (Pullmantur, Catai, Transhotel o Solplan) que iban a prestar el servicio, sin embargo, se destinaron a “otros fines ajenos” a la actividad del grupo, por lo que los clientes perdieron cantidades de entre 130 y 5.834 euros, según la acusación.

En la misma línea, Losada ha negado cualquier pago ilegal cuando se hizo cargo de la dirección general, y ha señalado que las decisiones ejecutivas y los movimientos de fondos cuando la empresa entró en crisis correspondían “en primer término” a Gonzalo Pascual, que era el “presidente ejecutivo”, “en segundo lugar” al director financiero del grupo, Vicente Muñoz y “a partir de ahí a una serie de directivos”.

Desvío de fondos

En el sumario del caso consta que el 19 de abril de 2010 los directivos de la empresa turística pidieron por correo electrónico a sus oficinas que depositaran el dinero de las reservas en una cuenta de la sociedad Marsans Shooping. Esta cuenta acumuló 2,46 millones de euros, de los que 1,07 fueron traspasados a otras sociedades y 1,14 se retiraron mediante cheques al portador.

Entre el 9 de junio de 2010 -el día antes de la presentación del concurso de acreedores- y el 30 de junio se libraron 13 cheques por valor de 1,14 millones de euros desde esa cuenta, de los que 344.481 euros fueron entregados a Naviera Grimaldi para que retiraran la solicitud de concurso, 100.000 a preparar el aval de IATA de Viajes Atenea, 300.000 retornaron a Viajes Marsans y 500.000 fueron cobrados por empresas ajenas al grupo.

El 25 de junio de 2010, el Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid decretó el concurso de acreedores del Grupo Marsans. La compañía quebró dejando un déficit patrimonial de 271 millones de euros (373 millones si se tienen en cuenta sus filiales).