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Otra jornada negra obliga a suspender la sesión en las Bolsas chinas

Shanghái y Shenzhen registran pérdidas superiores al 7% en media hora. El yuan se deprecia y las reservas retroceden. Las autoridades responden con la eliminación del mecanismo automático de suspensión

China vivió este jueves la sesión bursátil más corta de su historia. El gigante asiático volvió a suspender la compraventa de acciones en los dos parqués del país después de que en apenas media hora se registraran pérdidas superiores al 7%. Shanghái cerró con una abrupta caída del 7,32%, mientras que Shenzhen sufrió un descalabro del 8,35%. El batacazo sucedió después de que el Banco Central chino (PBOC) llevara a cabo la mayor depreciación diaria de la tasa de referencia del yuan frente al dólar desde el pasado agosto. Unas horas después el PBOC publicó también que el nivel de reservas de divisas extranjeras bajó en diciembre a su nivel más bajo en tres años. La posibilidad de que Pekín profundice en la política de devaluar su divisa para ganar competitividad en el exterior alienta la salida de capitales.

Es la segunda vez esta semana que la negociación de títulos se suspende de forma prematura. La tónica de la breve jornada fue similar a la del pasado lunes, pero a un ritmo mucho más frenético. Trece minutos después de la apertura, a las 9.42 hora local, el selectivo CSI 300 -que agrupa las cotizaciones de trescientas compañías de ambos parqués- registraba un descenso superior al 5%. Según el nuevo mecanismo de freno que se puso en marcha este año, esto obliga a paralizar la sesión de forma temporal durante quince minutos.

Tras el descanso, el volumen de transacciones se disparó y solamente en dos minutos se alcanzó el umbral del 7%, lo que canceló de forma automática el resto de la jornada.

A última hora del jueves, el regulador bursátil chino anunció la eliminación del mecanismo, para, irónicamente, tranquilizar a los inversores. "Actualmente los efectos negativos son mayores que los positivos. Por lo tanto, la Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China ha decidido suspender el 'interruptor automático' para mantener la estabilidad de los mercados", aseguró en un comunicado el portavoz del organismo, Deng Ke. El sistema habrá estado en vigor solamente cuatro días, dos de los cuales tuvo que ser utilizado.

Muchos analistas han criticado esta normativa al considerar que aún daba más motivos a los inversores para vender sus títulos en caso de que las pérdidas fueran moderadas. "El mecanismo es mejorable. Se podrían haber establecido límites más amplios para que los inversores tuvieran la posibilidad de seguir comprando aún cuando los precios bajan", indicaba pocas horas antes del anuncio Wendy Liu, responsable del estudio de los mercados de renta variable chinos para Nomura.

De hecho, en las dos sesiones que se activó el primer freno de quince minutos, apenas hubo tiempo de nada más cuando se reemprendió la negociación de títulos porque los inversores chinos daban prácticamente la jornada por perdida y las ventas se disparaban. "Su retirada es una buena noticia. Cuando se alcanzaba el umbral del 5% yo ya daba por seguro que se llegaría al 7%, por lo que al empezar de nuevo solamente tenía la opción de vender para no perder más dinero. Y, como yo, todos", explicó un veterano inversor de apellido Xu.

Durante toda esta semana los parqués del gigante asiático han sufrido sesiones de gran volatilidad. La intervención tanto del PBOC como de la Comisión Reguladora del Mercado de Valores parecía haber traído cierta calma en los últimos días, pero las dudas sobre la segunda economía mundial y las preguntas sobre qué hay detrás de la continua depreciación de su moneda siguen muy presentes.

El PBOC fijó la tasa media de referencia de su moneda en los 6,5636 yuanes por dólar estadounidense, una cifra un 0,5% más débil que la establecida el miércoles (6,5314). Se trata de la mayor diferencia diaria desde que el pasado agosto China cambió el método de cálculo de su tipo de cambio, lo que provocó la mayor devaluación en años.

La divisa china se sitúa así en mínimos de cinco años con respecto al billete verde. Se trata además el octavo día consecutivo que el organismo regulador establece una tasa menor a la de la jornada anterior, lo que aviva los temores de que Pekín esté llevando a cabo una devaluación encubierta para mejorar su competitividad en el exterior.

A pesar de que las autoridades lo han negado repetidamente, esta teoría hizo también tambalear otras divisas y mercados de renta variable de la región: Hong Kong perdió un 3,1% y Tokio retrocedió un 2,33%.

Menos reservas

El yuan sufre una importante presión a la baja debido a la ralentización económica de la segunda potencia mundial y unas fugas de capital en niveles récord. En un comunicado, el Banco central defendió este jueves la evolución de la cotización de su moneda y apuntó a "fuerzas especulativas que no tienen nada que ver con las necesidades reales de la economía y que no representan la verdadera oferta y demanda del mercado" como causantes de estas recientes fluctuaciones. "Frente a ellas, el Banco Popular tiene la capacidad de mantener el tipo de cambio básicamente estable a un nivel razonable y equilibrado", reza el texto. El mensaje está en línea con las palabras del vicegobernador del organismo, que recientemente afirmó que el PBOC "no dudará en intervenir" si siguen las turbulencias.

Sin embargo, otra nota del Banco central, unas horas después del cierre apresurado de las Bolsas, revela una situación financiera más inestable de la que Pekín admite. En esta nota, el PBCO ha desvelado que las reservas de divisas extranjeras, casi siempre al alza en los últimos años, encajó un descenso récord en diciembre, cercano a los 100.000 millones de euros, que deja el nivel de divisas en los tres billones de euros al cierre de 2015, el más bajo en tres años.

A lo largo del ejercicio, la reserva china de divisas (la mayor del mundo), ha bajado en casi medio billón de euros, un descenso que refleja la abultada salida de capitales en los últimos meses (más de medio billón hasta agosto, según estimaciones del Tesoro de EE UU), que presiona a su vez a una mayor devaluación del yuan.