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El crudo baja de los 35 dólares por barril por primera vez desde 2004

Arabia Saudí rebaja el precio de sus exportaciones de crudo a Europa en plena escalada con Irán

El petróleo prolonga su caída libre. El barril de brent, el de referencia en Europa, se dejó este miércoles un 5% y bajó de los 35 dólares por barril por primera vez desde mediados de 2004. Detrás de este hundimiento, el enésimo en los últimos meses, emergen dos factores: el deterioro de las relaciones entre Arabia Saudí e Irán, que convierte en una quimera aún más lejana un acuerdo en el seno del cartel de la OPEP para estabilizar los precios, y las reservas récord en Estados Unidos.

El desplome del precio del crudo amenaza con igualar a las dudas sobre la salud de la economía china como principal quebradero de cabeza de los inversores en el arranque de 2016. A la ya consabida sobreoferta en el mercado petrolero —los productores siguen bombeando a niveles récord y la demanda no crece como los indicadores económicos deberían predecir— se ha sumado en los últimos días uno de esos cisnes negros que puede hacer descarrilar cualquier pronóstico: el conflicto diplomático abierto entre dos potencias petroleras históricas, Arabia Saudí e Irán.

En el plano económico, el aumento de la tensión se ha traducido en los últimos días en un redoblamiento de la apuesta saudí por ganar cuota de mercado en Europa ante el inminente regreso del país persa al mercado mundial. Y lo ha hecho rebajando aún más unos precios ya de por sí deprimidos: en 60 céntimos de dólar por barril para los países del noroeste del continente y en 20 céntimos para el arco mediterráneo. “La tensión entre ambos países recrudece la guerra de precios y aleja cualquier pacto para sostener el mercado en la OPEP”, resume Mariano Marzo, catedrático de la Universidad de Barcelona (UB) experto en temas petrolíferos. A este factor hay que sumar que las reservas de crudo en EE UU, primer productor y consumidor mundial, siguen en niveles récord, con una demanda que despega a un ritmo más lento que en recuperaciones económicas previas y que apenas se está viendo impulsada por el brusco descenso del crudo. Entretanto, las casas de análisis siguen rebajando día a día los precios objetivos. Los últimos en hacerlo han sido dos bancos de inversión, Citigroup y UBS, que ya sitúan el brent a 30 dólares, no muy lejos de los 20 dólares que vaticinó Goldman Sachs el pasado septiembre. Entonces, cuando el barril cotizaba a 50 dólares, el desconcierto en el mercado fue mayúsculo. Hoy, nadie descarta nuevas caídas a corto plazo.

Arma de doble filo

El largo plazo, en cambio, es harina de otro costal. “Los precios actuales no son sostenibles desde el punto de vista de la inversión y de la estabilidad fiscal de los productores”, apunta el profesor de la UB. El milagro del fracking en EE UU, uno de los factores clave de la bajada de precios, da signos de agotamiento por la ingente deuda acumulada. Y el déficit público saudí, cuyo erario depende en más de un 70% de los ingresos petroleros, se ha disparado hasta el 15% del PIB. Sin embargo, por ahora, ninguna de estas dos variables parece afectar a la oferta: la oferta estadounidense está en máximos de seis meses y Riad mantiene el ritmo de bombeo.
En la arena geopolítica, Marzo ve la crisis de Irán y Arabia Saudí como un arma de doble filo. “Si discurre por los cauces actuales, el precio seguirá bajando. Pero si la escalada de tensión se va de las manos veremos un rebote tan fuerte como la caída”, vaticina.

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