Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

La mejor alineación empresarial

Los equipos de empleados ayudan a las relaciones de la compañía con otras firmas

Las compañías adquieren equipos de fútbol o pagan por publicidad en las camisetas, existen libros sobre cómo aplicar conceptos futbolísticos en los negocios y las universidades analizan los exitosos modelos económicos de algunos clubes (como ha sido el caso del Real Madrid en las aulas de Harvard). Pero a todo esto hay que añadir otro fenómeno creciente en la relación entre el fútbol y la empresas: los miles de campos en todo el orbe que alojan encuentros entre trabajadores. “En Israel hay cerca de 40.000 jugadores en torneos empresariales y en Rumania algunos de los partidos se transmiten por televisión. Es una actividad colosal”, comenta Albert Zbily, presidente de la Federación Internacional de Fútbol Corporativo (FIFCO) en su sede en Montreal.

Economista con experiencia en instituciones financieras internacionales, Zbily creó en junio de 2006, junto con un grupo de empresarios entusiastas, la Liga de Fútbol Corporativo de Canadá. La iniciativa marchó por buen camino, pero fueron imaginando otro panorama: “Pensamos en establecer una estructura que nos permitiera interactuar con jugadores de otros países y organizar grandes torneos, difundiendo las ventajas de este deporte para trabajadores y compañías”. Así nació la FIFCO en enero de 2009.

El fútbol empresarial vive un momento de auge, aunque se remonta a los inicios mismos del balompié. Diversos equipos profesionales de renombre surgieron dentro de gremios específicos, como es el caso del Manchester United entre un grupo de ferroviarios, del Recreativo de Huelva español, de raíces mineras o del Emelec ecuatoriano, fundado por trabajadores de una compañía eléctrica, por nombrar alguno de los muchos ejemplos.

Los tres niveles

Ligas por profesión. El objetivo de la Federación Internacional de Fútbol Corporativo (FIFCO) es que cada uno de sus socios organice ligas. En su página web hay seis federaciones: una en Europa (Rumania), tres en África, una en Asia y una en Norteamérica.

Liga Continental de Campeones. El siguiente paso sería un torneo anual que reúna a los mejores equipos de cada zona geográfica, divididos por profesiones: banca, contabilidad, derecho, medicina, medios de comunicación, moda y tecnologías de la información, entre otras.

Mundial de Fútbol Corporativo. El objetivo final es organizar un torneo que junte a los campeones de las seis zonas geográficas. Según la FIFCO, el primero se celebrará en 2018.

La FIFCO cuenta actualmente con miembros, alianzas y proyectos en África, América, Asia y Europa, pero le queda un largo camino por recorrer. Existen en el mundo torneos locales, ligas de una empresa determinada y firmas que se dedican a organizar encuentros futbolísticos. Integrar a todos ellos en una sola plataforma es el mayor reto de la FIFCO. “Jugar bajo los mismos códigos, con árbitros certificados y a través de una planificación conjunta aumentaría la fuerza del fútbol corporativo”, comenta Zbily y agrega que la relación de la FIFCO con la FIFA es meramente informal.

Además de sus planes de expansión, la FIFCO trabaja con empresas que le solicitan formar equipos, ya sea en fútbol en campo o en sala, algunas veces entre escuadras que mezclan a hombres y mujeres, sobre todo en Norteamérica. Ofrece también capacitación arbitral y pone en contacto a equipos para juegos amistosos. Asimismo, tiene en la mira dos proyectos de envergadura: crear campeonatos continentales anuales y organizar una Copa del Mundo cada dos años. Zbily detalla al respecto: “Queremos que los mejores equipos de la misma zona geográfica se enfrenten, en algo parecido a lo que ocurre en Europa con la Liga de Campeones o en Sudamérica con la Copa Libertadores en el fútbol profesional. El paso siguiente es un torneo mundial: la tenemos planeada para 2018. El fútbol corporativo merece eventos de esta importancia por todo lo que aporta”.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) han subrayado los beneficios del deporte para el bienestar de los trabajadores, tema que sale a colación al evocar la responsabilidad social empresarial. Asimismo, el Grupo de investigación sobre el trabajo y la salud mental, coordinado por el profesor Alain Marchand de la Universidad de Montreal, ha publicado que la actividad física disminuye tanto los niveles de estrés provocados dentro y fuera del trabajo como los riesgos de depresión.

También diversas investigaciones han arrojado que el deporte tiene un impacto positivo sobre las compañías mismas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la práctica deportiva reduce en un 32% el ausentismo laboral; según el Ministerio de Salud de Canadá, un empleado activo físicamente es 12% más productivo que uno sedentario; de acuerdo al Comité Nacional Olímpico y Deportivo Francés, un trabajador deportista ayuda a ahorrar 380 euros anuales en cobertura médica.

“Todas las disciplinas deportivas son positivas, pero la FIFCO se concentra en el juego de conjunto más seguido del planeta”, afirma Zbily. Luego comparte testimonios que ha escuchado directamente respecto a los beneficios del fútbol corporativo. Algunos trabajadores han comentado que gracias a los torneos conocieron no sólo a gente de otras empresas sino a personal de su propia sociedad. Un ejecutivo bancario contó que su cartera de clientes ha aumentado a raíz de que decidió participar en una liga y, de igual manera, un director de recursos humanos de una firma de seguros señaló que recibe un 20% más de solicitudes de empleo desde que la empresa creó su propio torneo, reflejando que las personas desean laborar en un ambiente con buenos hábitos de vida y con las ventajas que implica vincular el nombre de una compañía con el deporte. Asimismo, en muchos equipos juegan juntos dueños, directores ejecutivos, mandos medios y personal de limpieza; todos atacando la misma portería, aumentando con ello el sentimiento de identidad empresarial.

Patear el balón entre colegas y enfrentar en la cancha a otras compañías tienen muchas ventajas. “Los beneficios del fútbol en el mundo corporativo son muy grandes si los comparamos con los costos de inversión”, concluye el presidente de la FIFCO.