La franquicia más popular: los súper

La apertura de supermercados es una de las formas de autoempleo preferidas en España

La franquicia para abrir un supermercado es la que más ha crecido en los últimos años. Entre 2010 y 2014 se han abierto en España 2.350 nuevos supermercados en franquicia bajo la marca de cadenas como DIA, Carrefour, Simply o Eroski. A finales de año había 4.844, un 93% más que en 2010. Ninguna otra categoría ha abierto tantos establecimientos. Los locales de fast food en franquicia, otro segmento estrella, solo crecieron un 19%. Y los de belleza un 17%. Muchas categorías incluso han perdido locales, como es el caso de la moda femenina.

Este espectacular fenómeno se debería, según explica Pedro Cantalapiedra, jefe de consultoría de MundoFranquicia, “a que los grandes grupos del sector están apostando por la franquicia como vía de expansión y por ello han adaptado sus modelos de negocio a un formato con menos metros cuadrados y pensado para ubicaciones de proximidad”. Además, los supermercados han funcionado tan bien durante la crisis que le han ganado cuota de mercado a los híper. Ahora, los consumidores van menos al híper y hacen varias compras a la semana, lo que ha puesto en valor al pequeño súper de proximidad: un modelo, añade Cantalapiedra, “que está proliferando sobre todo en las ciudades para acercar al consumidor las ofertas y ventajas [precios, horarios, etcétera] que solo había en grandes superficies en las afueras”.

¿Tiene recorrido el modelo?

En Eroski y en DIA no tienen la menor duda de que el súper en franquicia tiene mucho futuro. “Vamos a redoblar” asegura Martínez Sanz, de Eroski, “el esfuerzo de años anteriores y abrir 90 o 100 de estos súper al año”. Y si bien sigue habiendo sitio en las ciudades las cadenas han empezado a bajar el listón en los pueblos.

Hace años se limitaban a poblaciones de más de 3.000 habitantes, pero ahora ya contemplan los de más de 1.500. DIA ha empezado incluso a abrir pequeñas tiendas franquiciadas (Cada Dia) en poblaciones rurales de entre 500 y 2.500 habitantes. Y es que no pueden hacer otra cosa que seguir alimentando el formato.

El interés de los inversores y candidatos a autoempleados no para de crecer. “Recibimos más de 500 consultas al mes de interesados en nuestras franquicias”, asegura el ejecutivo de Eroski.

Deseosas de hacerse con ese mercado al alza, las empresas vieron que “la solución ideal para crecer rápidamente era la franquicia”, señala Santiago Barbadillo, de Barbadillo y Asociados. Algo que “de otra forma”, añade Santiago Páramo, director de Franquicias de DIA España, “hubiera sido más complicado y costoso”. Y aunque el sistema reduce sus ganancias en el punto de venta, ya que tienen que compartir márgenes con el franquiciado, al final incrementan sus ingresos totales al sumar nuevas tiendas a su red. “Aumentan cuota de mercado y generan grandes economías de escala”, explican en otra consultora, T4 Franquicias.

Auge del autoempleo

Es posible que el formato no hubiera tenido tanta aceptación entre los franquiciados “de no haber existido”, asegura Cantalapiedra, “una bolsa muy importante de emprendedores en búsqueda de autoempleo y que, por la situación económica, requería la inversión en sectores muy estables”. Y el súper es un negocio mucho más estable, efectivo y seguro que otros tipos de distribución. Pese a que sus márgenes son mucho más bajos que en el comercio de moda o la restauración, “la facturación es muy elevada”, apunta Barbadillo. Otra ventaja es que los supermercados en franquicia funcionan mejor que los propios de la cadena, dirigidos por empleados. “En un sector en el que el trato y el servicio al cliente son importantes”, dice Páramo, del grupo DIA. “Los franquiciados nos aportan una gestión en tienda donde destacan esos valores y la eficiencia con la que manejan el día a día”, añade.

Y a los franquiciados les resulta cómodo gestionar un supermercado ya que el formato está muy probado. Desde el inicio, en el momento de montar su negocio, ya lo hacen apoyados por la cadena. “Les damos un paquete completo, llave en mano como suele decirse”, asegura Enrique Martínez Sanz, director de Franquicias de Eroski. “Les buscamos la ubicación, hacemos el estudio de mercado y viabilidad, gestionamos permisos y la financiación con los bancos y les ayudamos en la selección de la plantilla, a la que formamos”. Luego se les presta asistencia permanente en su gestión diaria y se traslada al franquiciado todas las innovaciones, sea en materia de colocación de productos, merchandising, gestión de cajas o energía.

Sin embargo, el formato tampoco hubiera tenido tanto éxito de no ser porque las grandes enseñas han rediseñado el formato para hacerlo más accesible a los candidatos. Uno de los secretos ha sido la creación de formatos más pequeños, con una inversión menor. “Ahora hay cadenas que ya ofrecen la posibilidad de poner un supermercado desde 60.000 euros”, asegura Cantalapiedra. La cifra habitual empieza en 100.000 euros.

Claro que no es necesario que el franquiciado ponga todo ese dinero. “Algunas cadenas”, explica Barbadillo, “contemplan apoyos económicos y financieros que permiten asumir la inversión inicial con más facilidad”. Casi todas han firmado acuerdos con los bancos —cada vez más dispuestos a apoyar al sector— para financiar la instalación del establecimiento, los muebles, las cámaras, las cajas, créditos que muchas de ellas avalan. La mayor parte de las cadenas facilitan también al franquiciado el aprovisionamiento inicial de su establecimiento al dar hasta 120 días para pagar la mercancía. DIA es una de las que más ha refinado el sistema. “Tenemos algunos modelos de tienda”, apunta Páramo, “donde toda la inversión es realizada por DIA, excepto el pago del stock inicial, para el que damos todo tipo de facilidades”.

Formatos

El sector no se está limitando, sin embargo, a franquiciar los súper pequeños sino que está tratando de hacerlo con otros formatos más sofisticados. “En DIA”, dice Páramo, “empezamos con el DIA Market, de unos 400 metros, y luego empezamos a franquiciar el DIA Maxi, con unos 800”. Condis, una cadena catalana, ha puesto en marcha cuatro modelos de franquicia: dos pequeños, Condis Exprés (entre 150 y 200 metros cuadrados) y Condis (300 y 500); otro más grande, Condislife (500 y 1.000), y otro más pequeño que los primeros en gasolineras; Condis Shop (entre 100 y 200 metros cuadrados). También en Eroski están ofreciendo modelos grandes, incluso hipermercados. Para facilitar la entrada de emprendedores las empresas han reducido los royalties y cánones.

Pese a que algunas cadenas como DIA o Condis llevan décadas en la franquicia, ahora han acelerado su despliegue. “Desde 2013”, explica Martínez Sanz, “hemos abierto más de 150 supermercados franquiciados y ya tenemos 500”. También Condis, “que se lanzó a la franquicia en 1982, está multiplicando las aperturas”, dice Pascual Campos, su director de Desarrollo. Pero DIA, que empezó en 1989 con el formato, es la líder incuestionable. “Somos la mayor empresa franquiciadora de España, con 1.874 establecimientos [a septiembre de 2015]. En los dos últimos años hemos incorporado unas 500 franquicias a nuestra red”, dice Páramo.