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El Banco de España prevé que el PIB crezca un 0,8% al cierre de 2015

La economía mantiene el ritmo del tercer trimestre, según el supervisor. En el conjunto del año, el avance anual alcanza el 3,2%, una décima menos que el pronóstico del Gobierno

Tienda en una zona comercial de Madrid.
Tienda en una zona comercial de Madrid. EFE

La pujanza del consumo es el antídoto de la economía española ante el frenazo de los países emergentes, que atenaza el comercio mundial desde hace meses. Según el último pronóstico del Banco de España, el PIB mantiene el ritmo de avance en el tramo final de 2015 y evita así otra desaceleración como la registrada en verano, cuando la tasa trimestral reflejó un alza del 0,8%, frente al 1% entre abril y junio. Al cierre del año, el supervisor del sector financiero estima que el PIB aumentó otro 0,8%, con lo que el crecimiento anual del conjunto de 2015 queda en el 3,2%, una décima menos que lo previsto por el Gobierno.

“La fase expansiva que la economía española inició hace algo más de dos años se prolongó en el último trimestre de 2015”, certifica el Banco de España. Una recuperación que ya no es tan intensa como en verano, pero que se ha estabilizado en esta segunda mitad del año en torno a un avance del PIB todavía notable.

El supervisor, de hecho, asume que “la evolución de la actividad en el último trimestre del año está siendo ligeramente más favorable de lo anticipado en septiembre”, cuando hizo su anterior pronóstico. La mejora de los últimos meses lleva al Banco de España a revisar al alza su previsión para el conjunto de 2015 (del 3,1% al 3,2%) y para el próximo ejercicio (del 2,7% al 2,8%). El supervisor insiste en que un mayor frenazo de los emergentes, en el ámbito externo, y la “incertidumbre asociada al curso de las políticas económicas a escala interna” son los principales riesgos (a la baja) para este pronóstico.

El aumento del PIB (0,8% en tasa trimestral) atribuido a los últimos meses de 2015 vuelve a deberse, totalmente, a la expansión de la demanda interna (consumo e inversión), mientras que el sector exterior dejó de restar en los meses finales de 2015.

“El gasto en consumo de los hogares habría mantenido en el cuarto trimestre una elevada fortaleza, con una tasa de crecimiento del 1% trimestral, similar a la registrada entre julio y septiembre”, señalan los técnicos del Banco de España. También la inversión repetiría ese avance del 1% en los meses finales de 2015, más apoyada ahora en la construcción que en los bienes de equipo.

El supervisor recuerda la intervención del Banco Central Europeo (BCE) para señalar la mejora de las condiciones financieras —menos intereses, más concesión de préstamos— como “contexto favorecedor del gasto de hogares y empresas en otoño”.

El organismo que dirige Luis Linde agrega que “el consumo de las familias se ha visto alentado, además, por la fuerte creación de empleo y factores de naturaleza transitoria”. Entre ellos, el Banco de España cita “el renovado retroceso del precio del petróleo”, “el adelantamiento a julio” de la rebaja del IRPF prevista para 2016, o el “reintegro a los empleados públicos de una cuarta parte de la paga extra suspendida en diciembre de 2012". Un aumento del gasto que ha disparado las expectativas de comerciantes y hosteleros ante la campaña de Navidad.

Pronóstico oficial

En los días previos a la celebración de las elecciones generales, el Gobierno del PP había insistido en que los resultados que arrojaban estadísticas sectoriales descartaban una nueva desaceleración. El ministro de Economía, Luis de Guindos, aseguró incluso que esos datos coyunturales apuntaban a que el crecimiento trimestral se aceleraría al 0,9% al cierre de 2015.

La primera previsión del Banco de España no confirma esta apreciación, aunque el veredicto final corresponde al Instituto Nacional de Estadística, que publicará su estimación preliminar dentro de un mes. La escasez de datos publicados sobre el comercio exterior (faltan los de noviembre y diciembre) y la evolución del gasto público, que depende de la notificación de Hacienda,  mantienen cierta incertidumbre sobre el dato final.

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