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El silencioso auge de EDM

La gestora multiplica por tres el patrimonio de sus fondos desde 2009

Eusebio Díaz-Morera, presidente de EDM
Eusebio Díaz-Morera, presidente de EDM

Sin hacer mucho ruído, EDM se ha colocado como una de las primeras gestoras independientes de España. La entidad, que es propiedad de sus 20 socios, se fundó en 1989 y ha crecido con fuerza coincidiendo con los peores años de la crisis. En 2009 administraban 1.000 millones de euros y ahora ya gestionan 2.900 millones de euros. Se trata de un crecimiento muy importante, sobre todo si se tiene en cuenta que la entidad no cuenta con una red de distribución propia.

“Los clientes aprecian cada vez más la independencia en la gestión”, explica Antoni Estabanell, consejero delegado de EDM. “Otra cosa que gusta es nuestra filosofía de inversión, que no la hemos cambiado a lo largo de los años. Apostamos por el análisis fundamental y la baja rotación de las carteras. Y es que si tienes convicciones de inversión fuertes, al final es una manera de dar buenas rentabilidades al margen de la tenencia del mercado”, añade.

La entidad ya administra 2.900 millones y quiere crecer en clientes institucionales

La entidad administra unos 50 vehículos entre fondos y Sicav. Además, tienen mandatos para la gestión discrecional de carteras. Sus gestores, que también son analistas, tratan de huir de las modas del mercado y apuestan por la búsqueda de empresas con negocios sólidos y que coticen a múltiplos atractivos. “Estamos muy orientados al crecimiento de beneficios sostenible en el largo plazo. Eso sí, aunque nos gusta el growth [crecimiento] también damos mucha importancia al value [valor]. No compramos nada que no ofrezca un balance adecuado entre crecimiento y precio”, subraya el consejero delegado. Estabanell se muestra optimista porque, en su opinión, siguen existiendo valores en el mercado que cumplan estas dos condiciones a pesar de la subida de la Bolsa en los últimos años.

El silencioso auge de EDM

El 53% del patrimonio de EDM corresponde a la gestión discrecional de carteras y Sicav, mientras que el 47% restante es el negocio de asset management (gestión de fondos de inversión). Aunque el cliente tradicional de la entidad son los patrimonios altos y medios de banca privada, en los últimos años están haciendo una apuesta por incrementar la parte institucional, que ya supone el 25% de su clientela. “Los institucionales son mucho más exigentes lo que ha provocado una mejora de nuestros procesos que ha beneficiado también a los clientes privados”, explica Estabanell.

Delegación

EDM gestiona el 70% del patrimonio y está especializada en renta variable. El 30% restante —sobre todo renta fija privada de alto riesgo o acciones de compañías emergentes o de EE UU— se delega en otras entidades. “Siempre buscamos gestoras parecida a la nuestra, tanto en el estilo de inversión, basado en el rastreo de oportunidades, como en una estructura de propiedad controlada por los socios”, señala el consejero delegado.

Con cierta periodicidad, EDM organiza seminarios con sus clientes. La semana pasada celebró un encuentro en Madrid bajo el título “Dominando la ansiedad”. Eusebio Díaz-Morera, presidente de la entidad, justifica el lema: “Los problemas se aplazan, pero no acaban de resolverse. Por eso, lo único que nos da tranquilidad de espíritu es bajar a la microeconomía”.

La inyección masiva de liquidez por parte del Banco Central Europeo ha distorsionado por completo el mercado de deuda en la zona euro. Como muestra, un botón: el 40% de la renta fija europea ofrece rentabilidad negativa. “Es una situación sin precedente. En este momento, un activo conservador como la deuda se ha convertido en un elemento de especulación porque el retorno se busca mediante el precio del bono y no del cupón”, advierte el presidente de EDM. “Si todo va bien en renta fija en estos momentos, no se gana nada, y si va mal, se pierde mucho. No vamos a participar en este juego y la parte de deuda la tenemos en high yield porque al menos el riesgo de impago lo entendemos mejor”.

¿Y cuál es la receta para invertir en renta variable? “Normalmente, nuestra cartera se compone de acciones de compañías que no dependen de que haya un fuerte crecimiento económico para generar mejoras en sus beneficios”, asegura Díaz-Morera. El retrato robot de las compañías donde tienen inversiones los fondos de EDM es el siguiente: empresas con una rentabilidad sobre recursos propios del 28,5%; tasa de crecimiento anual de beneficios del 11,6% en una década, un PER [número de veces que el beneficio por acción está contenido en la cotización de 16,6; y que cuenten con un equipo directivo “de calidad”. Entre los nombres propios figuran valores como Dufry, Dassautl Systemes, ARM, Essentra, Air Liquide, Schindler, Grifols, Diageo o Roche. “No entramos y salidos del mercado. No tenemos opinión sobre el mercado, y sí sobre una empresa está cara o barata. Pedimos a los clientes que tengan la paciencia necesaria para superar la volatilidad”, concluye Díaz-Morera.